Velerista argentino venció al cáncer, y ganó medalla de oro

La esencia de
los Juegos Olímpicos radica exclusivamente en los deportistas, algo que
parecería obvio pero que la maquinaria de patrocinios y otros excesos, ha
tratado de ocultar.

Las historias
de los atletas, de cómo llegaron y cómo se van de los Juegos, hacen del periódo
Olímpico de lo más grande en el deporte.

Lange ya había
conquistado medallas, en Atenas 2004 y Pekín 2008, ambas de bronce; pero en 2015 recibió una noticia devastadora: se le detectó cáncer en un pulmón.

Santiago Lange
no se dejó vencer a la primera, su experiencia como atleta olímpico le hizo
prometer a su familia y a él, que estaría vivo para competir en Río 2016.

“Los seis
meses que estuve lidiando con eso, era muy positivo. Ahora, cuando miro hacia
atrás, fue una buena experiencia, difícil, pero he aprendido mucho. Fui operado
en Barcelona y después de cinco días iba en bicicleta; en un mes estaba
navegando de nuevo.

“Esto
puede ayudar a dar fuerza a muchas personas que están pasando por lo que yo he
pasado. Pero yo preferiría centrarme en lo que hicimos deportivamente. La
enfermedad no tiene nada que ver con esto, fue una piedra en el camino. Me
obsesioné con llegar a Río muy bien preparado y lo hicimos”, dijo Lange.

Como parte del
nuevo comienzo, Lange tuvo un nuevo compañero deportivo, se trata de la joven
Cecilia Carranza, de 29 años de edad y que participó en sus terceros Juegos
Olímpicos. Carrazna Saroli también obtuvo la presea dorada en Río.

“En primer lugar, nunca pensé que iba a hacer
un equipo con una chica, y hacer equipo con ella fue fascinante. Y luego está
el Nacra, se trata de un nuevo barco, que es un barco fascinante, así que era
muy difícil, especialmente aquí en Río. Admiro mucho a los jóvenes y creo que
tenemos mucho que aprender de ellos”, resaltó Lange, que disfruta más que
nunca el estar vivo con boleto de primera clase al Monte Olimpo.