Atletas con moretones en el cuerpo

Lo normal era ver las
cintas de colores –k-tape o vendaje neuromuscular– en
el cuerpo de los atletas para mejorar sus lesiones musculares; ahora vemos cada
vez más moretones circulares, varios, de forma regular.

Así luce un hombro y la
espalda de Michael Phelps, y a nadie le pasa inadvertido, mientras él,
tranquilo y concentrado, se coloca en posición. Minutos después gana la medalla
de oro número 20.

Llega la información pertinente: se
trata del cupping, una técnica del
tiempo de Galeno, Hipócrates o Mahomaque consiste
en aplicar sobre la espalda un recipiente que haga succión sobre la piel.

El método más tradicional utiliza ventosas de
cristal, cerámica o bambú; se calientan con un algodón prendido en alcohol para
eliminar el aire en su interior. Los más modernos son de plástico y llevan
incorporada una bomba de aspiración. Una variante, conocida en árabe como Hijama, consistía en, una vez puesta la copa, practicar
una incisión para extraer algo de sangre.

Hay estudios científicos que
aplauden el cupping y los obligados
detractores. Entre los que se muestran a favor, además de Phelps y la también
nadadora Natalie Coughin,estáAlex Naddour, especialista de salto de potro,que asegura que es lo que ha estado usando para mantenerse
sano, y que las ventosas le ayudan con los dolores mucho más que el masaje o la
cortisona.
Engrosan las filas de adeptos estrellas de la talla de Jennifer Aniston,
Gwyneth Paltrow o Justin Bieber.

La
teoría es que las ventosas activan la circulación del Qi, un concepto clave en
la medicina china, que equivaldría a ‘flujo de energía vital’ para acá, los
occidentales.

Investigadores chinos publicaron en la revista
científica Plos One un análisis sobre
cupping, que muestran que la técnica tiene un gran
potencial terapéutico, al tiempo que reconocen que “casi todos los ensayos
clínicos incluidos tienen un alto riesgo de estar sesgados”.

El fenómeno del cupping
surge no por la cuestionada eficacia, sino por la rapidez en que se propaga la
información en boca de los atletas renombrados. Sonny Bill Williams, uno de los
integrantes de la selección de rugby de Nueva Zelanda, los míticos All Blacks, subió
una foto a Twitter sometiéndose a las ventosas.
El impacto fue enorme.

No importa cuánto avance la ciencia, no faltan los
adeptos de las novedades para tratar lesiones de cualquier tipo; pseudociencia,
superchería flagrante o técnicas ancestrales, siempre habrá un conocido que le
dé fama.