Marge y Homero están en la cama muy
románticos, pero Marge dice que no puede hacer el amor hasta que decida por
quien votar. Entonces prenden la televisión y se escucha un teléfono sonando y
a las personas dormida. Una voz en off dice: “¿Quién quieres que conteste el
teléfono de la Casa Blanca a las 3 de la mañana?”.
Entonces se ve a Bill Clinton contestar
el teléfono rojo, y dice: “voy para allá…perdón, es para ti” y le pasa el
teléfono a Hillary, que le dice: “De ahora en adelante, siempre es para mí”.
“¿O Donald Trump?”, dice la voz en off.
Entonces se ve al candidato republicano en pijama, tuiteando en su cama; suena
el teléfono y rechaza la llamada porque está escribiendo algo, y luego da
algunas indicaciones, como que pongan su nombre en el monumento a Lincoln, o
que cancele el tratado de Libre Comercio. Contesta la llamada de emergencia, y
llama a un equipo de personas para que lo maquillen y arreglen; al final es
demasiado tarde para la emergencia.
La imagen regresa a Marge y Homero, ella
dice: “Listo, ya sé por quién votar, y tu también ¿verdad?”, y Homero responde:
“Absolutamente, voy a votar por Trump”.
“Si esa es tu decisión, ahora me pregunto
si puedo volver a estar contigo”, se aleja Marge. Homero se acerca, le da un
beso y dice: “Y así es como me convertí en demócrata”.