Mientras que los británicos
optaron por su separación de la Unión Europea (EU), el 62 por ciento de los escoceses
votó a favor de continuar dentro ella, por lo que ahora analiza sus opciones
para seguir siendo parte del Reino Unido y mantener una relación benéfica con
el bloque de los 27.
El pasado 23 de junio, se
llevó a cabo el referéndum en el que 52 por ciento de los ciudadanos del Reino
Unido votó a favor del Brexit. Sin embargo, Escocia eligió otro camino y
decidió no abandonar la UE, por lo que debe considerar cuál es el estatuto que
más le conviene tomar.
Alyn Smith, diputado europeo
del Partido Nacional Escocés (SNP), dirigido por Sturgeon, declaró que la
independencia no es la primera opción de Escocia, “acabamos de tener un
referéndum”, señala.
Smith, quien fue ovacionado en
el parlamento europeo al pedir a sus colegas que no abandonaran Escocia,
asegura: “Tenemos varios ejemplos en la UE de países donde cohabitan dos
sistemas”.
Por su parte, la primera
ministra escocesa, Nicola Sturgeon, sugirió que se debe hallar una solución “a
medida” de su país. Hasta el momento son tres las opciones que se analizan. “Pensemos
en todas las opciones”, dijo.
Una de las teorías sostiene
que podría ocurrir como en el caso de Groenlandia, la región autónoma de
Dinamarca que abandonó Comunidad Económica Europea (CEE) en 1985, mientras que
los daneses continuaron en el bloque. Aunque este modelo, resulta para muchos
poco aplicable al caso de Escocia.
Otra, es que Escocia saliera
de la UE, pero que mantuviera relaciones y vínculos más cercanos que Londres
con el bloque. De acuerdo con los universitarios Anand Menon y Damian Chalmers,
esta situación es “posible constitucionalmente”:
A cambio de una contribución
al presupuesto europeo y de seguir manteniendo la libre circulación en su
territorio, Escocia continuaría aplicando gran parte de la legislación europea,
conservaría su acceso al mercado único e incluso podría tener un puesto en el
influyente Comité de Representantes Permanentes (COREPER), que agrupa a los
embajadores en Bruselas de los países de la UE.
Finalmente, la tercera opción es
que optara por la independencia, aunque un sondeo publicado el sábado, el 53%
de los escoceses se pronunciaría a favor de seguir en el Reino Unido, frente a
un 47% por la independencia.
Con información de AFP