Miles de niños fueron detenidos, muchos de ellos torturados, y otros tantos fallecieron en el marco de operativos contra amenazas de grupos extremistas como Estado Islámico en Siria e Irak, y Boko Haram en Nigeria, denunció este jueves la organización Human Rights Watch.
“Muchos niños son detenidos en base a sospechas infundadas, pruebas poco sólidas o amplias redadas de seguridad”, explicó el grupo de derechos. “Algunos son detenidos por presuntas actividades terroristas de miembros de sus familias (…) Muchos han sido objeto de interrogatorios coercitivos y tortura, y en lugares como Siria, un número desconocido falleció bajo custodia”, agregó.
La organización defensora de los derechos humanos, con sede en Estados Unidos, documentó en un nuevo informe un aumento en la detención de menores en seis países en conflicto: Afganistán, República Democrática del Congo, Irak, Israel y los territorios palestinos, Nigeria y Siria.
“En la medida que los gobiernos intentan responder a los conflictos armados y al aumento de grupos extremistas armados como el EI y Boko Haram, hemos constatado una tendencia alarmante”, dijo Jo Becker, directora de defensa de los derechos de los menores.
Becker indicó que los gobiernos detienen a miles de niños, sin cargos, a menudo durante meses o años, y a menudo sometiéndolos a torturas y malos tratos.
“Los gobiernos están pisoteando los derechos de los niños en una respuesta errónea y contraproducente a violencia relacionada con el conflicto”, dijo Jo Becker. “La detención indefinida y la tortura de menores tiene que parar”, agregó.
En Siria, que lleva seis años de guerra civil, al menos 1433 niños fueron detenidos, pero solo 436 fueron liberados, señala el informe, que cita al Centro de Documentación de Violaciones en Siria.
Entre ellos figura Ahmad al-Musalmani, de 14 años, quien fue arrestado en 2012 cuando oficiales sirios hallaron en su celular la grabación de una canción de protesta contra Bashar al-Asad. Murió estando detenido.
En Irak, al menos 314 niños, incluyendo 58 niñas, han sido acusados o condenados por terrorismo, agrega el informe, que cita cifras de la ONU. Mujeres y niños son arrestados y torturados por presuntas actividades terroristas de los hombres de sus familias, agrega.
Un niño de 10 años que fue detenido por las fuerzas de seguridad iraquíes en 2012 describe como sostuvieron su cabeza cerca de una llanta de auto y amenazaron con pisarlo si no les decía dónde sus padres escondían las armas.
Según estadísticas de la ONU citadas en el informe de HRW, los menores detenidos en Afganistán fueron sometidos a torturas más frecuentemente que los adultos, posiblemente porque las autoridades consideran que pueden obtener información de ellos más fácilmente.
El grupo citó un reporte de la ONU que dice que las fuerzas armadas de Congo arrestaron y detuvieron a al menos 257 niños durante 2013 y 2014. Veintinueve menores entrevistados el pasado diciembre por Human Rights Watch dijeron que estuvieron detenidos en terribles condiciones en una prisión militar. Todos fueron acusados de luchar con un grupo rebelde.
Human Rights Watch señala que Israel procesa a entre 500 y 700 menores palestinos en cortes militares cada año, acusando a la amplia mayoría de arrojar piedras a soldados o militares en Cisjordania. En varios casos investigados, el grupo sostiene que varios de los niños denuncian haber sido golpeados y pateados cuando estaban bajo custodia.
En Nigeria, Human Rights Watch apunta que desde el inicio de su insurgencia en 2009, la milicia radical Boko Haram ha reclutado a cientos, posiblemente miles, de jóvenes y empleó docenas, en su mayoría niñas, como suicidas.
Los seis países citados por HRW son signatarios del la Convención de la ONU sobre los derechos del niño, que establece que cualquier persona menor de 18 años debe recibir medidas de protección especiales.