Gigantes del carbón son acusados en Filipinas por violar DD.HH.

A las compañías más grandes del mundo de petróleo, carbón, cemento y minería les han dado 45 días para responder a una queja de que sus emisiones de gases de invernadero han violado los derechos humanos de millones de personas que viven en Filipinas.

En un caso legal potencialmente hitico, la Comisión de Derechos Humanos de Filipinas (CDHF), un organismo constitucional con la autoridad de investigar violaciones a los derechos humanos, ha enviado a las 47 compañías “más importantes de carbono”, incluidos Shell, BP, Chevron, BHP Billiton y Anglo American, un documento de 60 páginas en el que los acusa de violar los derechos fundamentales de la gente a la “vida, alimento, agua, saneamiento, vivienda adecuada, y autodeterminación”.

La medida es el primer paso en lo que se espera que sea una investigación oficial de las compañías por la CDHF, y la primera de su tipo en el mundo que es lanzada por un organismo gubernamental.

La queja argumenta que las 47 compañías deben ser consideradas como responsables de sus emisiones de gases de invernadero en las Filipinas y exige que explique cómo las violaciones a los derechos humanos resultantes del cambio climático serán “eliminadas, remediadas y prevenidas”.

Pide una investigación oficial de las implicaciones a los derechos humanos del cambio climático y la acidificación oceánica y si las “más importantes de carbono” propiedad de inversionistas están infringiendo sus responsabilidades.

Filipinas, un archipiélago de más de 7000 islas, es uno de los países más vulnerables del mundo al cambio climático.

Cuatro de sus súper ciclones más devastadores han ocurrido en la última década, y el país ha registrado inundaciones cada vez más severas y olas de calor que se han vinculado al calentamiento global creado por el hombre.

El tifón Haiyan, conocido localmente como Yolanda, fue una de las tormentas más poderosas jamás registradas, matando a más de 6000 personas y desplazando a otras 650,000 en 2013.

La queja legal fue presentada por sobrevivientes de tifones y organizaciones no gubernamentales y es apoyada por más de 31,000 filipinos.

“Exigimos justicia. El cambio climático se llevó nuestros hogares y nuestros seres queridos. A estas corporaciones poderosas se les deben pedir cuentas por el impacto de sus actividades empresariales”, dijo Elma Reyes, de la Isla Alabat en Quezon, quien sobrevivió al tifón Rammasun en 2008 y es parte del grupo que presentó la queja a la CDHF.

Ahora se espera que la investigación legal completa empiece en octubre después de que las 47 compañías hayan respondido. Aun cuando a las 47 se les ordenará asistir a audiencias públicas, la CDHF sólo puede obligar a presentarse a las 10 con oficinas en Filipinas.

Estas incluyen a Chevron, ExxonMobil, BP, Royal Dutch Shell, Total, BHP Billiton, Anglo American, Lafarge, Holcim y Taiheiyo Cement Corporation. La CDHF tiene la autoridad para pedir la asistencia de la ONU para fomentar la cooperación de quienes no asistan.

“Las acciones de la comisión no tienen precedente. Por primera vez, un organismo nacional de derechos humanos está oficialmente tomando medidas para abordar los impactos del cambio climático en los derechos humanos y la responsabilidad de actores privados”, dijo Zelda Soriano, asesora legal y política de Greenpeace Sudeste de Asia, uno de los grupos que ha presentado la queja a la CDHF.

“Esta es una pieza angular importante para establecer el ‘precedente’ moral y legal con el que los grandes contaminadores pueden ser considerados responsables por las violaciones actuales y potenciales a los derechos humanos resultantes de los productos combustibles fósiles. Desde Holanda hasta EE. UU., la gente usa sistemas legales para hacer responsables a sus gobiernos y exigir una acción climática”, dijo ella.

La lista de las 47 empresas “más importantes de carbono” a las que se les pide que respondan ante la CDH se basa en la investigación de Richard Heede, director del Instituto de Responsabilidad Climática en Colorado. En 2013, él calculó que sólo 90 compañías mundiales han producido casi dos tercios de las emisiones de gases de invernadero generadas desde el comienzo de la revolución industrial.

Juntas, estas compañías emitieron alrededor del equivalente a 315 gigatoneladas de CO2 a la atmósfera, o casi 22 por ciento de las emisiones mundiales de gases de invernadero industriales de 2010 a 2013, dijo Heede.

“Oramos porque la CDHF preste atención a la exigencia de recomendar a los encargados de políticas públicas y legisladores que desarrollen y adopten mecanismos efectivos de responsabilidad a los que las víctimas del cambio climático puedan tener fácil acceso”, dijo el padre Edwin Gariguez, secretario ejecutivo de Caritas Filipinas y galardonado con el premio Goldman al medioambiente.

La CDHF no es una corte y no tendría el poder para obligar a las compañías a reducir las emisiones o multarlas. Sin embargo, puede hacer recomendaciones al gobierno y sumarse a la presión mundial para persuadir a los accionistas a desinvertir en los grandes emisores de carbono.

La investigación es la más reciente en una oleada creciente de casos de responsabilidad climática que se presentan contra gobiernos y corporaciones. En junio, la corte suprema de Holanda dio un fallo en la primera demanda en el mundo por responsabilidad climática, ordenando al gobierno holandés que tome acciones duras contra el cambio climático para proteger mejor a sus ciudadanos.

Sin embargo, varios casos en cortes introducidos en EE UU instando al gobierno estadounidense a tomar más acciones contra el cambio climático han sido desechados.

Este artículo fue publicado originalmente por Mother Jones y se reproduce aquí como parte de la colaboración Climate Desk.

Publicado en colaboración con Newsweek / Published in colaboration with Newsweek