La policía de Australia investiga al cardenal George Pell, elegido por el papa Francisco para liderar la reforma financiera de la Santa Sede, por el presunto abuso sexual de niños, informó la televisión pública de ese país.
Australia instauró una comisión sobre las respuestas institucionales a los casos de abusos de menores, en medio de presiones para que se investiguen acusaciones de pedofilia.
Las investigaciones de la policía sobre George Pell, ministro de Economía de la Santa Sede, llevan más de un año abiertas y son parte de una pesquisa más amplia sobre acusaciones de abuso sexual en lugares de culto, orfanatos y escuelas.
Estas nuevas acusaciones contra el clérigo católico de más alto rango de Australia son objeto de una investigación de la policía del Estado de Victoria se extienden por más de 20 años, indicó la televisora ABC.
En 2002, cuando Pell era arzobispo de Sídney, fue acusado de abusos sexuales, pero fue absuelto. ABC informó sobre la existencia de ocho informes policiales con nombres de víctimas, testigos y familiares.
El cardenal, de 75 años, negó las acusaciones en una declaración a ABC.
“El cardenal no desea causar sufrimiento a ninguna víctima de abuso”, señaló en un comunicado emitido la semana pasada por su oficina en Roma.
“Sin embargo, toda acusación de que abusó de alguien en cualquier lugar o momento de su vida son totalmente falsas y equivocadas”.
Pell acusó a la emisora ABC de una “campaña de difamación escandalosa” en su contra.
Entre las acusaciones figuran los testimonios de dos hombres, hoy de 40 años, que afirman haber sido víctimas de manoseos por parte de George Pell en el verano de 1978-1979.
Según otro testimonio, George Pell se habría desnudado frente a tres niños de entre 8 y 10 años en el vestuario de un club de surf en el verano de 1986-1987.
En marzo, el antiguo líder de la Iglesia católica en Australia declaró frente a esta comisión que investiga un escándalo que implica a varios curas pedófilos de su diócesis.
Aseguró que no estaba al tanto de las docenas de casos de abusos sexuales cometidos por curas contra niños en las décadas de los 70 y 80.