Para cumplir anhelos y hacer negocio, David MacDonald pone
Vuelos Románticos en el mercado, y por 495 dólares lleva a una pareja por una
hora en avioneta privada, con cortinas que separan al piloto. Agrega que para mayor
comodidad, le han retirado la fila central de asientos y han llenado el espacio
de cojines. El precio incluye champaña y chocolates.
Flamingo Air, unaaerolínea de vuelos charter,
promueve estos vuelos desde 1991. Su dueño asegura que el éxito radica en hacer
énfasis en el romance, no en el sexo. Asegura
que el mercado es totalmente femenino; de los miles de vuelos, las
reservaciones las han hecho mujeres, excepto en unas diez ocasiones. ‘A ellas
les gusta el romance’.
Otra aerolínea competidora, La nube del amor (Love Cloud), promueve en su sitio web explícitamente la experiencia de un ‘vuelo del Club de la Milla de Altura’,el galardón imaginario otorgado a quienes han tenido
relaciones íntimas a bordo de un avión de línea.
Discretos o no, a nadie le quedan dudas de lo que pasa
allá arriba; la mayoría de los clientes son de entre 35 a 65 años de edad, y no faltan de vez en cuando los tríos, o alguna pareja sadomasoquista, comenta
MacDonald. En ocasiones el acompañante de sus clientas casadas no es el marido,
pero la discreción es parte del paquete.
Flamingo Air realiza unos tres vuelos por semana, pero
alrededor de la fiesta de San Valentín
(14 de febrero), el día de los enamorados, pueden llegar a diez al
día.
Sin el
condimento de lo prohibido, al menos hay una alternativa para cumplir la
fantasía de hacer el amor en las alturas