En la lucha contra la pobreza, Hidalgo quedó inscrito en la última capa de entidades que lejos de disminuir sus índices los elevaron, en algunos casos hasta en 47 por ciento, como fue Chihuahua.
El Consejo Nacional de Evaluación (Coneval), en su último ejercicio comparativo que hizo, muestra que Hidalgo promovió a 81 mil 900 personas más a la pobreza y otros 73 mil 300 a la pobreza extrema en sólo cuatro años.
Esta cantidad de personas representó hasta 26.6 por ciento, según la medición de los años comprendidos de 2010 hasta 2014.
La medición la hicieron cada dos años, a partir de 2010, y se prevé que durante el tercer trimestre de este año se aporten los nuevos datos.
En 2010, Hidalgo registró el 54.7 por ciento de su población en pobreza; sin embargo, esta cantidad disminuyó en 2012 al caer a 52.8 puntos porcentuales, pero al llegar a 2014 la cantidad regresó casi al mismo puntaje que en 2010, al obtener 54.3 por ciento.
En cuanto a la pobreza extrema, allí los cambios fueron más bruscos, porque después de abatirla hasta un 3.5 por ciento, resultó que en 2014 regresó 12.3 por ciento, equivalente a 73 mil 700 hidalguenses.
Mientras que a nivel nacional los programas oficiales lograron disminuir la pobreza extrema de 86 mil 647 personas.
Las entidades que se quedaron hasta el final de la tabla nacional fueron Chihuahua, Estado de México y Morelos, junto con Hidalgo, al promover los índices en sentido contrario a lo alcanzado por Jalisco o Nuevo León, quienes disminuyeron su pobreza hasta en 43 por ciento.
Otro caso relevante fue Guerrero, al sacar de la pobreza extrema a 234 mil habitantes, aun cuando se encuentra bajo condiciones difíciles de seguridad.
El gobierno perredista de la Ciudad de México también tuvo un importante logro contra la pobreza urbana, al abatir las necesidades primordiales de alimento a 68 mil 500 personas.