El narcotraficante Rafael Caro Quintero, quien en los años ochenta fundara el extinto cártel de Guadalajara, ha vuelto a las andadas y ahora busca disputar el estado Chihuahua al cártel de Sinaloa, debilitado tras la reaprehensión de su líder máximo, Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, revelan reportes oficiales e informes de la Administración para el Control de Drogas (DEA por sus siglas en inglés).
“Se ha establecido la posibilidad de una invasión que pudiera tener Chihuahua de uno de los narcotraficantes más conocidos del país, Rafael Caro Quintero. Tenemos información de que pretende venir para acá a disputar con el cártel de Sinaloa parte de las acciones que ellos delincuencialmente realizan”, dijo ayer a reporteros el Fiscal General de Chihuahua, Jorge Enrique González Nicolás.
Caro Quintero, de 63 años, fue liberado en 2013 tras un controvertido fallo de un tribunal regional, 12 años antes de cumplir la sentencia de 40 años que pesaba sobre él por el secuestro, tortura y asesinato en 1985 de Enrique “Kiki” Camarena, entonces agente de la DEA. Tras su liberación, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) revocó el fallo, para entonces el capo ya había desaparecido del radar de las autoridades.
En enero de 2015, un tribunal mexicano ordenó la inmediata captura del narcotraficante por quien el gobierno de Estados Unidos ofrece una recompensa de cinco millones de dólares. Ese mismo año, en noviembre, la SCJN le negó un amparo al capo y confirmó su condena de 40 años de prisión por los asesinatos de Camarena y Zavala.
Meses después de la decisión judicial que lo dejó en libertad, se conoció una carta que el narcotraficante dirigió a Jesús Murillo Karam, entonces titular de la Procuraduría General de la República (PGR), en la que Quintero afirmaba que lo único que deseaba era la paz y la tranquilidad suya y de su familia. Sin embargo, nuevos reportes de información indican que el veterano narcotraficante ha vuelto al negocio y está dispuesto a disputar el control del trasiego de droga en Chihuahua.
Michael Vigil, exjefe de Operaciones Internacionales de la DEA, dijo el miércoles a The Associated Press que el ejército mexicano tiene información de que Caro Quintero se ha aliado a miembros de lo que queda del cártel de los hermanos Beltrán Leyva, en un intento de quitarle al cartel de Sinaloa el control de la localidad fronteriza de Ciudad Juárez y otras zonas de Chihuahua.
Vigil dijo que las autoridades mexicanas han interceptado llamadas telefónicas en las que se describe la nueva pelea por el control de rutas de tráfico.
El fiscal González Nicolás dijo que esto implica un posible recrudecimiento de la violencia en la entidad, que aún trata de dejar atrás aquellos episodios que le convirtieron en la ciudad más mortífera del país. “Es lo que nos preocupa y es en lo que estamos trabajando ahorita, para evitar que este tipo de acontecimientos (incremento de homicidios) tuviera relación con eso (llegada de Caro Quintero)”, dijo.

El gobierno de Estados Unidos ofrece una recompensa de cinco millones de dólares por el capo. Foto: DEA.
Eduardo Esparza, portavoz de la fiscalía, confirmó este miércoles a la agencia Efe que los indicios a los que se refirió González provienen de trabajos de “inteligencia tanto estatal como federal, en la coordinación que se tiene con el Ejército mexicano”.
González Nicolás indicó este martes que la irrupción de un nuevo cártel en Chihuahua prende una alerta a las corporaciones policiacas, por lo que se trabaja en operativos coordinados con el Ejército Mexicano a fin de ‘blindar’ al estado.
El fiscal indicó que, de acuerdo con los informes, Caro Quintero dirige uno de los grupos que “ha tenido encontronazos” en el estado de Sinaloa con el cártel de Joaquín “el Chapo” Guzmán, quien precisamente se encuentra preso en Ciudad Juárez, Chihuahua, a la espera de su proceso de extradición a Estados Unidos.
“Hubo en la zona de Badiraguato varios muertos la semana antepasada, de tal suerte que estamos trabajando con anticipación para evitar que nos pudiera tomar por sorpresa”, añadió Gonzalez Nicolás.
Una confrontación entre grupos rivales del crimen organizado, agudizado por el presunto allanamiento de la casa de la mamá de “El Chapo” Guzmán, obligó a mediados de junio que entre 200 y 350 familias hayan sido desplazadas de los poblados Arroyo Seco, La Palma y La Tuna, en Badiraguato.
La confrontación habría iniciado desde meses atrás entre un grupo del cártel de Sinaloa comandado por Aureliano Guzmán Loera, hermano de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, y otro del cártel de Los Beltrán Leyva, quien de acuerdo con distintos reportes es aliado de Caro Quintero.
“Hay una confrontación entre la gente de La Tuna, o sea ‘El 2’, el hermano de aquel hombre (Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán) y un grupo de los Beltrán Leyva, encabezada por alguien que le dicen ‘El Chamacón’, que se supone que estos, como hubo una confrontación entre ellos desde hace meses, pero después de las elecciones se agudizó más el problema”, informaron fuentes al diario Noroeste.
El conflicto se habría agudizado cuando el grupo armado del cártel de Los Beltrán Leyva allanó la casa de la señora Consuelo Loera, madre de “El Chapo”, donde robaron dos motocicletas y dos vehículos tipo Razer, lo que causó que fuera trasladada a Culiacán en un helicóptero.
“Esta gente fueron a La Tuna, sacaron dos ‘razers’ y dos motos de la casa de la mamá del señor y eso calentó más la situación, entonces al parecer Arroyo Seco, La Palma y La Tuna están solos, se quedaron sin las familias ahí por un posible enfrentamiento entre los dos bandos y en caso de que se diera este enfrentamiento pudieran afectar a civiles”, dijeron las mismas fuentes al diario.
Las personas de los poblados de Badiraguato se habrían desplazado por órdenes de los grupos delictivos, que pidieron salir de esos lugares ante un posible enfrentamiento. “A la gente se les avisó, se les pidió que salieran de parte de los mismos bandos, por si se llegaban a enfrentar entre civiles”, indicaron a Noroeste.
En ese sentido, la revista Proceso publicó en días pasados queesta ola de violencia de es producto de una “guerra” entre Rafael Caro Quintero y Joaquín “El Chapo” Guzmán.
En un reportaje titulado “El ataque a Badiraguato: regresó Caro Quintero… y va contra ‘El Chapo'”, el semanario publicó que el reciente ataque en La Tuna contra la madre de “El Chapo” Guzmán fue la primera acción de este nuevo enfrentamiento instigado por Caro Quintero.
Distintos reportes indican que la ofensiva en Sinaloa y la irrupción en Chihuahua obedecen a queRafael Caro Quintero busca apoderarse del “Triángulo Dorado”, que comprende los estados de Chihuahua, Sinaloa y Durango, en una presunta alianza con el cártel de los Beltrán Leyva.