Ataque terrorista en Río “es posible”, dice ministro de justicia

Un ataque terrorista en Río de Janeiro durante los Juegos Olímpicos de 2016 es posible, como en cualquier parte del mundo, pero la probabilidad es mínima, dijo el ministro brasileño de Justicia, Alexandre de Moraes.

“Todas las agencias internacionales de seguridad, de información, estiman que no tenemos probabilidades de un acto terrorista… La posibilidad existe en todo el mundo. No hay probabilidad, pero trabajamos como si existiera”, refirió Moraes este martes en una rueda de prensa.

El ministro brasileño explicó que toda la cuestión de seguridad, inteligencia, información, incluyendo lo respectivo al terrorismo, preocupa “ mientras Brasil sea el centro de atención por los Juegos Olímpicos, el mayor evento televisado de la historia de la humanidad”.

Rio, que prevé la llegada de medio millón de visitantes durante los Juegos, reproducirá el plan de seguridad que ya fue aplicado con éxito durante el Mundial-2014.

 Las autoridades desplegarán 85,000 policías y soldados en las calles de Río durante los Juegos, más del doble de efectivos presentes en 2012 en Londres.

“La población está absolutamente tranquila”, indicó Moraes. Y “la integración entre Rio y las cinco ciudades que recibirán partidos de fútbol ya se realizó”.

El ministro explicó que entre el 22 y 24 de julio los efectivos federales de seguridad comenzarán a trabajar en las instalaciones olímpicas, dejando a la policía a cargo del orden público.

Cerca de la bancarrota y ahogado por la recesión, el estado de Río, responsable de la policía, aseguró que los salarios atrasados de los funcionarios de los servicios de emergencia, hospitales y otros empleados públicos empezarán a pagarse en los próximos días gracias al auxilio millonario aprobado por la administración federal.

Según el ministro, el dinero ya está en las arcas regionales y los sueldos podrán ser abonados entre este martes y el miércoles.

Bienvenidos al infierno

Policías protestando por los atrasos en sus salarios a un mes del comienzo de los Juegos Olímpicos, sorprendieron este lunes a los viajeros que llegaban al principal aeropuerto de Río de Janeiro, con pancartas en las que se podía leer en inglés “Bienvenidos al infierno”.

La manifestación de más de un centenar de trabajadores de los servicios de emergencia, incluyendo bomberos, se produjo en la zona de llegadas del Aeropuerto Internacional de Galeao, que será una de las principales vías de entrada del medio millón de turistas que se esperan para los Juegos que comienzan el 5 de agosto.

Una de las pancartas negras que portaban los agentes rezaba: “Bienvenidos al infierno. La policía y los bomberos no están siendo pagados, quien venga a Río no va a estar seguro”.

Al mismo tiempo, muñecos vestidos de uniforme se extendían por el suelo para representar a los más de 50 agentes asesinados en Río de Janeiro en lo que va de año.

Los últimos dos murieron apenas el jueves de la semana pasada. En señal de protesta, una oficial con sangre falsa manchando su cara y sus manos se agarró a uno de los maniquíes con una camisa que ponía “SOS policía”.

Los policías de Río comenzaron a realizar protestas callejeras la semana pasada, incluyendo otra en el aeropuerto, para denunciar que llevan meses sin cobrar sus salarios íntegros, en momentos en que el estado de Río se encuentra al borde de la bancarrota.

El rescate de emergencia de 2900 millones de reales (897 millones de dólares) liberado por el gobierno federal la semana pasada debería permitir que los sueldos sean abonados en los próximos días, según los medios brasileños.

Río es la primera ciudad de Sudamérica que acogerá unos Juegos Olímpicos. Pero cuando apenas falta un mes para la ceremonia inaugural en el estadio Maracaná crecen los temores sobre la capacidad de la policía para controlar la violencia y la criminalidad durante el mayor evento deportivo del planeta.

Durante el primer trimestre de 2016, los asesinatos aumentaron un 15 por ciento en Río respecto al mismo periodo del año pasado.

Los crímenes no letales, como los robos callejeros, también están al alza, como el ocurrido el viernes cuando un grupo de hombres armados asaltó el camión de la televisión pública alemana, llevándose equipos valorados en unos 445 mil dólares. Los bienes sustraídos fueron encontrados horas después.