Elie Wiesel, superviviente del Holocausto, premio Nobel de la Paz, escritor, filósofo, periodista y conocido luchador contra el antisemitismo, racismo e intolerancia, murió este sábado 2 de julio a los 87 años en su casa de Manhattan, en la ciudad de Nueva York.
Wiesel nació en Rumania en 1928 y fue famoso por escribir más de 60 libros sobre sus experiencias en el campo de concentración Auschwitz-Birkenau.
Uno de los más conocidos es su colección de memorias “Night”, un relato autobiográfico de los horrores que presenció en los campos de concentración cuando era apenas un chico de 15 años. Escribió sobre la culpa que sentía por haber sobrevivido mientras millones de personas murieron, y sobre el tormento que experimentó al dudar de la existencia de un Dios que hubiese permitido esa masacre.
“Nunca olvidaré esa noche, la primera noche en el campo, que convirtió mi vida en una larga noche, siete veces maldita y siete veces sellada”, escribió.
“Nunca olvidaré ese humo. Nunca olvidaré las pequeñas caras de los niños, cuyos cuerpos vi convertirse en espirales de humo bajo un cielo azul en silencio. Nunca olvidaré esas llamas que consumieron mi fe para siempre. Nunca olvidaré el silencio nocturno que me privó, por toda la eternidad, del deseo de vivir. Nunca olvidaré esos momentos que asesinaron a mi Dios, a mi alma, y convirtieron mis sueños en polvo. Nunca olvidaré eso, incluso si estoy condenado a vivir tanto como Dios mismo. Nunca”.
Wiesel estuvo retenido en Auschwitz desde 1944, donde perdió a sus padres y a su hermana menor. Después de la Segunda Guerra Mundial, vivió en un orfanato de Francia y se volvió periodista.
Más adelante dedicó su vida a asegurar que las atrocidades cometidas por los nazis no se olviden. El presidente del Congreso Mundial Judío, Ronald Lauder, lo calificaba como “un faro de luz”.
En 1986 ganó el premio Nobel de la Paz por su lucha contra la violencia, la represión y el racismo.
“Donde sea que los seres humanos atraviesen sufrimientos y humillación, hay que ponerse del lado de alguien”, dijo Elie Wiesel en su discurso de aceptación.
Wiesel no se definía por sus labores intelectuales, sino por el gran vacío que llenó como testigo y sobreviviente del horror desencadenado por el régimen de Adolf Hitler.
Tras la masacre sistemática de judíos que ejecutó el gobierno alemán, Wiesel emergió como una de las voces que dio detalles sobre la gravedad de lo sucedido y trató de dilucidar cómo cambió la concepción de humanidad y la idea de Dios.
Además de su trabajo como escritor, también se desempeñó como profesor de humanidades.
* Con información de BBC Mundo y The New York Times