Confirman sentencia de muerte a hidrocálido en Texas

A pesar de la intervención de la Corte Internacional de Justicia La Haya en 2004, la Corte Suprema de Estados Unidos rechazó la apelación de un hidrocálido condenado a la pena de muerte en Texas por el asesinato de su esposa e hijos en 1992.

El diario norteamericano Dallas Morning News informó que Robert Moreno Ramos, un hombre de 62 años originario de Aguascalientes, alegaba que “nunca se le dijo que podía obtener asistencia legal del gobierno mexicano”.

Aunque Moreno Ramos confesó haber asesinado a su esposa y sus dos hijos el 7 de febrero de 1992, la corte de La Haya descubrió en 2004 que ni a él ni otros 12 mexicanos condenados a la pena capital en Estados Unidos se les había informado de sus derechos consulares durante sus procesos. Por esa razón, el organismo internacional solicitó al gobierno de George W. Bush que se repitieran las audiencias para determinar si la ayuda consular hubiera tenido algún efecto en los casos.

Y aunque el gobierno de Bush aceptó, la Corte norteamericana resolvió que solo el Congreso puede solicitar a las cortes de los estados seguir sus sentencias.

La ejecución de Moreno Ramos no tiene todavía una fecha, sin embargo el hidrocálido ha agotado la última instancia a la que podía apelar. Ya en 2002 había promovido un recurso dehabeas corpus -similar al amparo mexicano-, pero le fue negado.

El caso Moreno Ramos

Según documentos de la Corte de Distrito de Estados Unidos, Robert Moreno Ramos asesinó a martillazos a su esposa Leticia, de 42 años, y a sus hijos Abigail y Jonathan, de 7 y 3 años, respectivamente. Enterró los cuerpos en el baño de su casa, que luego remodeló, y guardó las pertenencias de su familia en ático.

Tres días después, se casó con Marisa Robledo, una mujer con la que sostenía una relación extramarital desde noviembre de 1991 y a la que le había dicho que quienes vivían con él eran una viuda y sus hijos a los que daba asilo.

Durante los dos meses siguientes, el hidrocálido (hoy de 62 años) ofreció versiones contradictorias del paradero de su familia. Primero, dijo que se mudarían a California y que estaban muy ocupados para despedirse; después, que habían fallecido en un accidente automovilístico y sus cuerpos habían sido cremados. Luego, dijo a la policía que se encontraban en Austin, en San Antonio y en México.

Cuando la policía encontró los rastros de sangre y los cuerpos en el recién remodelado baño de la casa Ramos, volvió a cambiar la versión. Ahora decía que había hallado muertos a los niños y a su esposa moribunda por una herida autoinfligida, por lo que había decidido darle el golpe de muerte.

Pero los estudios periciales determinaron que la mujer y los niños habían muerto de fracturas en el cráneo ocasionadas por golpes de martillo. El martillo fue encontrado en su casa de México. Robert Moreno Ramos a la pena de muerte el 6 de mayo de 1993.

“En respuesta a la pregunta de si era probable que Ramos cometiera conducta violenta futura y fuera una amenaza latente a la sociedad, el jurado respondió ‘sí’. En respuesta a la existencia de circunstancias atenuantes que justificaran una condena de cadena perpetua, en lugar de la pena de muerte, el jurado respondió ‘no’”, se lee en el documento.