México es el segundo socio comercial de Italia en América Latina. La relación comercial entre ambos países se remonta 150 años atrás y en estos momentos registra un crecimiento importante. Pirelli recientemente anunció su decisión de invertir 200 millones en una nueva planta en Guanajuato y Enel Green Power quisiera invertir en centrales eólicas en al menos tres estados.

A casi 150 años de vínculos diplomáticos bilaterales, Italia es el tercer socio comercial de México entre los países de la Unión Europea y el 11º a nivel mundial con un valor comercial de casi 7,000 millones de dólares. A su vez, México es el segundo socio de Italia en América Latina y fuente receptiva de Inversión Extranjera Directa (IED), la cual ascendió en la última década a 846.5 millones de dólares, convirtiendo a este país en el 10º inversionista entre los países de la UE.
A raíz de la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio entre la Unión Europea y México (TLCUEM), el intercambio comercial entre estas dos naciones ha crecido en forma significativa pasando de 1,819.7 millones de USD en 1999 a 6,174 millones en 2014, es decir, un aumento de más del 200%.
Cabe resaltar que el TLCUEM le ha dado a México una ventaja competitiva sobre otras naciones en el Continente americano, al ser un acuerdo basado en una relación privilegiada con acceso a un mercado de más de 600 millones de habitantes.
Si bien las cifras del intercambio comercial y económico ítalo-mexicano demuestran un significativo dinamismo, se cree necesario que los gobiernos fortalezcan sectores y clusters industriales en los que ambas naciones gozan de competitividad internacional y cuentan con un mayor potencial para su desarrollo. Del total de las exportaciones mexicanas a Italia, cerca del 30% están comprendidas por bienes manufacturados.
En materia de IED, la Italiana ha sido de gran relevancia histórica para México puesto que desde la firma del Acuerdo Global entre México y la Unión Europea firmado en 1997 (ahora en revisión) la relación política y comercial entre los dos países ha ido en constante ascenso. Dada la complementariedad entre los sectores productivos, la relación bilateral promete seguir en expansión durante los próximos años a juzgar por los crecientes flujos de capital e inversión provenientes de Italia. Tan solo en la última década la Secretaría de Economía estima que alrededor de 1,764 empresas italianas han invertido en México.
Durante la reciente visita oficial a México del Primer Ministro italiano Matteo Renzi, este hizo hincapié en que la relación comercial entre México e Italia está basada en lazos de amistad, valores y culturas afines. Recordó la reciente decisión de la empresa productora de llantas Pirelli de invertir cerca de 200 millones de dólares en una nueva planta en Guanajuato, acción que demuestra la cooperación y colaboración conjunta entre ambas naciones.
En materia de energía, diversas corporaciones de origen italiano se están convirtiendo en importantes aliados para el desarrollo de la industria energética. Empresas productoras de energía renovable como Enel Green Power han mostrado interés en invertir en centrales eólicas en Oaxaca, Coahuila y Guanajuato.
Lo anterior representa una oportunidad histórica. Ante los efectos de la caída en los precios internacionales del petróleo lo deseable es que México sea capaz de leer el espíritu de los tiempos y que migre hacia nuevas y diversas fuentes de energías sustentables. Este proceso sólo se podrá llevar a cabo a través de alianzas con países como Italia.