Luck, que llegó en 2012 a la NFL, porta la
bandera de una Universidad que presume como su hijo pródigo a John Elway, tres
veces campeón del Súper Bowl (dos como jugador y una como directivo), además de
Jim Plunkett, ex mariscal de campo de Patriotas, San Francisco y Raiders de
Oakland.
El contrato de 140 millones de dólares
hasta el 2021 coloca a Luck como el jugador mejor pagado de la historia de la
NFL, supera ya el contrato que tenía el ahora retirado Calvin Johnson (132 mdd
por ocho años) y del que logró Michael Vick el 2014 al 2015 (130 millones de
dólares).
Sin embargo, los tratos que cerraron
Johnson y Vick fueron por ocho y 10 años, lo que les significaba un ingreso
anual de 16 y 13 mdd.
Tomando en cuenta un contrato a seis años,
como el que cerró Luck, el mariscal de campo de 26 años, supera ampliamente a
Colin Kaepernick, que mantiene uno vigente con San Francisco del 2015 al 2020
por 126 mdd y a Joe Flacco que estampó su firma con Baltimore del 2013 al 2018
por 120 mdd. Supera también a Aaron Rodgers que gana un aproximado de 22 mdd al
año.
¿Pero
realmente lo vale?
Luck jugó tres campañas con Stanford. En el
2009 jugó 12 partidos tuvo 13 touchdowns, cuatro intercepciones y 2 mil 575
yardas. Para el 2010, en 13 juegos, el hijo de Oliver Luck tiró para 32 pases
de touchdown, ocho intercepciones y 3 mil 338 yardas. Finalmente en el 2011
volvió a elevar si nivel, 13 juegos, 37 pases de anotación, 10 interceptados y
3 mil 517 yardas.
Los números de Luck le valieron ganar el
jugador ofensivo de 2010 del PAC-10, el premio Johnny Unitas al brazo de oro de
2011, el premio Maxwell, jugador
ofensivo del 2011 en el PAC-12, finalizó segundo en las votaciones para el
Trofeo Heisman en 2010 y 2011 entre
otras marcas, suficiente para llamar la atención de la NFL.
Andrew Luck fue la primera selección global
del Draft del 2012, seleccionado por los Potros que acababan de deshacerse, por
“viejo” y lastimado a Peyton Manning. En su primera campaña, jugó 16 partidos
con 4 mil 374 yardas 23 touchdowns y 18 intercepciones.
Luck ha sumado en sus primeras cuatro
temporadas 14 mil 838 yardas, el cuarto mejor de la historia tomando en cuenta
ese lapso. También suma 101 pases de touchdown en sus primeras cuatro campañas,
el cuarto en ese rubro.
Pero Luck no es infalible, ni mucho menos
un superdotado, en cuatro temporadas el joven mariscal ha sido capturado en 115
ocasiones esto le provocó que en el 2015 se perdiera nueve juegos, dos por
lesiones de hombro, costillas y abdomen y siete por una perforación en un
riñón.
Andrew Luck es un quarterback de la vieja
escuela, corre muy poco, pero aprovecha los huecos cuando se le presentan. En
el 90% de sus jugadas confía en su línea ofensiva para aguantar en la bolsa de
protección, guarda mucho tiempo el balón para tratar de encontrar a su
compañero mejor colocado, no tira demasiado a las bandas, prefiere el centro o
trayectoria de 20 hasta 35 yardas de sus receptores.
El tema con Luck es que si bien tuvo mucho
tiempo para reponerse, siempre será una incertidumbre el nivel con el que pueda
regresar. Si Andrew Luck es golpeado muy pronto en la campaña, el riesgo de
recaer en las lesiones es inminente.
Los Potros se enfrentan a la salvaje
defensiva de los Broncos en la semana dos y en la tres, Luck verá al ala
defensiva Joey Bosa, novato tomado por los Chargers entre los primeros cinco
jugadores del Draft y en la semana cuatro se topará con otro novato de peligro,
el linebacker Myles Jack de los Jaguars.
El año pasado los Colts se las arreglaron
para ganar cinco de ocho juegos con el veterano Matt Hasselbeck en los
controles, esto habla de que al menos, en teoría, podría estar bien arropado
para la campaña 2016.
La primera selección del Draft 2016 para
los Potros fue el Centro de Alabama, Ryan Kelly, la tercera selección fue un
tackle ofensivo Le’Raven Clark, de Texas Tech. Mantuvieron a tres alas
cerradas, entre ellos Coby Fleener, para tratar de darle más seguridad a Luck.
Importa mucho la edad claro, pero Manning
perdió la confianza del dueño Jim Irsay por ser un jugador ya muy golpeado (con
una operación muy delicada de cuello), ahora Irsay apuesta la casa por el joven
Luck que ya presenta estragos físicos a considerar.
La
vida es de tomar riesgos pero no hay que olvidar que Irsay ya se equivocó con
Manning, que todavía tuvo pila para ganar un anillo de Súper Bowl con los
Broncos, un subcampeonato y marcas de más pases de touchdown en una campaña y
yardas de por vida.
@motasports