Luciano Cornejo Barrera, presidente de la Comisión de Desarrollo Sustentable de Pueblos Indígenas, señaló que es complicado hacer una legislación para regular los usos y costumbres en comunidades, principalmente en los que corresponden a los indígenas del estado.
Esto, porque resulta complicado cambiar su patrón cultural o idiosincrasia, aunque esto no quiere decir que cualquier acto amparado bajo los usos y costumbres esté por encima de la ley.
No obstante, indicó que desde el Congreso local se ha buscado llegar al colectivo de las comunidades regidas por usos y costumbres a través de la impresión de trípticos y folletos en sus dialectos, incluso se ha planteado la propia Constitución, a fin de que en las comunidades conozcan qué es lo que pueden hacer y qué no.
“Resulta difícil hacerles ver que de acuerdo con su formación se adecuen a las normas, reformas de la ley que puedan vulnerar su forma de vida. No es un asunto fácil, es una cuestión de sinergia y de aprender a coexistir”, señaló.
En las elecciones de gobernador, diputados locales y ayuntamientos, celebradas el pasado 5 de junio, habitantes de la comunidad Chiatipán, municipio Huazalingo, hicieron un acuerdo donde no dejaron instalar una casilla, además de imponer multas de 30 mil pesos a los habitantes que votaran.
Por esta decisión, basada en sus usos y costumbres, las autoridades del Instituto Nacional Electoral (INE) de Hidalgo tuvieron que reubicar la casilla que se instalaría en la comunidad. Sin embargo, a final de cuentas, no se registraron votos, pues los mil 272 electores de la comunidad no se arriesgaron a pagar esa multa impuesta por sus autoridades indígenas.