La diputada local Rocío Tello Zamorano estimó que en un mes será aprobada la Ley de Voluntad Anticipada, la cual contempla la interrupción del tratamiento médico para un enfermo en fase terminal.
Esta iniciativa, asegura, fue consensuada con ministros de culto religioso, organizaciones de la sociedad civil y personal de salud, quienes, dijo, la aprobaron.
También, afirmó, está validada por todos los grupos parlamentarios en el Congreso, por lo que en el momento que suba a tribuna será votada a favor.
La nueva legislación permitirá a los propios pacientes negarse a recibir nuevos procedimientos invasivos o traumáticos que no están dirigidos a curar, sino a paliar la enfermedad.
Tello precisó que “no se trata de una ley de la eutanasia”, porque no se suministran sustancias para terminar con la vida del enfermo, sólo se suspende el tratamiento. El requerimiento es que mientras tenga capacidad intelectual para la toma de decisiones, firme un documento en el que renuncia a todo tipo de intervención médica que no garantice su recuperación. Con éste, explicó la legisladora priísta, aunque la familia se oponga se respeta esa decisión.
“El paciente firma conscientemente que se rehúsa a tomar el tratamiento, y es absolutamente válido.
“Hay pacientes que con las primeras quimioterapias la pasan horrendo, la pasan espantoso. Parece que es más el daño que les hicieran que el beneficio. Nosotros sabemos que es un gran beneficio, pero hay quimioterapias que son neurotóxicas, que propician que se empiecen a convulsionar, a tener hemorragias, a no dejar de vomitar, y uno no es nadie para decidir por los demás”, comentó.
La iniciativa que propone, precisó la diputada, se encuentra con el coordinador jurídico del gobierno del estado, quien realiza la última revisión antes de que sea enviada al Legislativo.