Une protesta vs. el gobierno a médicos y maestros de Aguascalientes

Los gremios magisterial y médico de Aguascalientes protestaron hoy en conjunto para exigir mejores condiciones laborales y para condenar la represión violenta a los maestros de Oaxaca.
Al contingente de unos 600 docentes, normalistas, médicos, enfermeras y demás personal de salud, se unieron jóvenes anarquistas y activistas LGBTTI, para apostarse frente a un Palacio de Gobierno con puertas cerradas.
Con consignas y pancartas, tanto el magisterio como el personal del sector salud público y privado pidieron la renuncia del presidente Enrique Peña Nieto, expresaron su apoyo a la población y a los maestros de Oaxaca y condenaron las muertes y la violencia de los enfrentamientos entre profesores de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), cuerpos de seguridad y otros grupos el pasado fin de semana.
Mientras a nombre de los docentes marcharon principalmente estudiantes de la Escuela Normal Superior Federal de Aguascalientes, el Centro Regional de Educación Normal de Aguascalientes y la normal rural Justo Sierra Méndez de Cañada Honda, por el sector salud marcharon médicos y enfermeras de todas las instituciones de salud y el sector privado, mientras otros profesionales continuaron brindando el servicio bajo protesta.
Estos son los puntos en los que coinciden los dos gremios inconformes:
1. Protestan contra reformas impulsadas por el gobierno federal que consideran lesivas a sus derechos laborales.

El personal médico está en contra de la reforma al sistema de salud que pretende implementar el seguro universal. También se quejan de que muchos trabajadores, específicamente en el sector público, trabajan sin bases, sin contratos e incluso sin las prestaciones de ley.

Los maestros consideran que el servicio profesional docente dependiente de los resultados de una evaluación estandarizada, contemplado en la reforma educativa, no toma en cuenta los contextos en los que trabajan ni los recursos con los que cuentan los docentes en diferentes regiones del país.

2. Son movimientos disidentes

La CNTE es un ‘sindicato alternativo’ surgido como contracorriente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y que se opone, según su página web, al ‘charrismo sindical’ y la dependencia de los partidos políticos.

Los profesionales de la salud que marcharon este miércoles afirmaron que sus sindicatos -del IMSS, ISSSTE e ISSEA- no respaldan el movimiento #YoSoyMédico17. Incluso criticaron al secretario general del Sindicato de Trabajadores del Seguro Social, Juan José Zertuche Cornejo, por haber sido candidato a diputado en las pasadas elecciones, en lugar de estar velando por los derechos de sus agremiados.

3. Ambos gremios se sienten criminalizados

Los maestros, al ser tachados de holgazanes, rijosos y vándalos cuando participan en manifestaciones para defender sus derechos.

Los médicos, al ser socialmente condenados en automático y por los medios de comunicación cuando se ven involucrados en denuncias de negligencia médica. Además, aseguran que algunas de las propuestas para penalizar la violencia obstétrica también contribuyen a criminalizar la práctica médica.

4. Ven que las reformas se han promovido solo desde la perspectiva de los usuarios

Específicamente el grupo de médicos y enfermeras se queja de no contar con información y capacitación para implementar, en su momento, la reforma de salud.

Consideran inviable atender a usuarios de los distintos servicios de salud en todos los hospitales y clínicas del sector porque no cuentan con infraestructura, equipamiento, personal ni abasto de medicamentos suficiente para hacerlo.

Para los maestros, la reforma educativa se ha vendido como tal, pero en realidad se trata de una reforma laboral que lastima las prerrogativas que a través del SNTE había ganado el magisterio.