La Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH) informó que apeló la resolución mediante la cual Juan Carlos Escamilla Rodríguez obtuvo su libertad después de dos años en prisión, acusado de la violación y homicidio de su hija Ana Itzel, acaecida en mayo de 2014.
La dependencia confirmó a Criterio que el 15 de junio, día en que el padre de la menor, cuyo cuerpo fue localizado, semienterrado, en el ejido de Tilcuautla, San Agustín Tlaxiaca, abandonó el Centro de Readaptación Social (Cereso) de Actopan, apeló el auto de plazo constitucional en cumplimiento de la ejecutoria de amparo y cuenta con 180 días para allegarse de nuevos elementos de prueba que permitan esclarecer esta muerte “y, en su caso, podría solicitar la reaprehensión del inculpado”.
La PGJEH también dio a conocer que el agente de Investigación, Valentín Eduardo Vázquez Baños, a quien la familia de Ana Itzel acusa por tortura y amenazas, ya no labora en la fiscalía estatal; mientras que Jesús Castro Rojo, otro señalado por los mismos posibles delitos, fue reasignado a otro grupo, desde hace un año.
Además, añadió, “existe colaboración absoluta con la Comisión de Derechos Humanos del estado de Hidalgo (CDHEH) y las indagaciones que realiza, así como de las recomendaciones que pudiera emitir”.
La madre de la joven de 14 años, que fue asesinada, Janeth Téllez Islas, aseguró que debido al hostigamientos que recibía de estos funcionarios tuvo que cambiar de domicilio, mientras su esposo estaba recluido, mismo que identificaron ambos comandantes que, insistió, siguieron acosándola, al igual a que a sus hijos, motivo por el cual, dijo, los responsabiliza de cualquier situación que pueda sucederle.
“Es una instrucción del procurador Alejandro Straffon Ortiz que la averiguación previa continúe en integración, en garantía de que el homicidio de la menor no quede impune”, se señaló en la PGJEH.