Involucran a Temer con corrupción en Petrobras; él lo niega

Sergio Machado, expresidente de Transpetro, subsidiaria de Petrobras, afirmó que Michel Temer, actual presidente interino de Brasil, le pidió personalmente recursos ilícitos provenientes del esquema corrupto que operaba en la petrolera para financiar la campaña de un diputado federal a la alcaldía de Sao Paulo en 2012.

Machado, uno de los delatores de esta trama, quien involucró en su confesión a numerosos políticos, dijo a la fiscalía que se reunió con Temer y éste le solicitó “recursos ilícitos de las empresas que tenían contrato con Transpetro” para la campaña de Gabriel Chalita, por el valor de 1.5 millones de reales, alrededor de 431,000 dólares al cambio actual.

Temer negó toda vinculación con el esquema de sobornos que durante una década drenó más de 2000 millones de dólares de Petrobras. “No voy a dejar que esto siga de largo. Hablo con palabras indignadas para registrar una vez más que esta liviandad no puede prevalecer”, dijo Temer en una declaración en el Palacio de Planalto transmitida en directo por la televisión.

“No vamos a tolerar afirmaciones de esta naturaleza”, añadió en su tono formal habitual, pero visiblemente irritado, un día después de conocerse la confesión de Sergio Machado, expresidente de la subsidiaria de Petrobras Transpetro.

Temer sucedió en mayo en la jefatura del Estado a Dilma Rousseff, suspendida mientras el Senado la juzga por supuesta adulteración de las cuentas públicas.

Sergio Machado afirmó a la justicia que facilitó los sobornos para Temer y más de una decena de políticos, incluyendo el actual presidente del Senado, Renan Calheiros, y el ministro interino de Turismo, Henrique Eduardo Alves, ambos del gobernante PMDB de centro derecha.

El delator es uno de los varios involucrados en la trama de corrupción que acordaron dar a la justicia informaciones relevantes para la investigación a cambio de una reducción de sus eventuales condenas. Su testimonio aún debe ser profundizado y respaldado por pruebas.

Temer declaró el miércoles en un comunicado que la versión de Machado “carece absolutamente de veracidad” y que “jamás” permitió recaudaciones electorales fuera de la ley “para sí, para su partido, y mucho menos para otros candidatos”.

En los últimos meses, otro delator del caso acusó a Temer de “apadrinar” a dos jerarcas investigados de fraude en Petrobras. Los fiscales también descubrieron mensajes telefónicos que señalan que Temer habría recibido cinco millones de reales de la constructora OAS, investigada en el megafraude, pero el mandatario niega toda acusación y dice que fue una donación legal de campaña.

En sus primeros 15 días de gobierno, Temer perdió a dos ministros que aparecieron en conversaciones grabadas clandestinamente por Machado sugiriendo planes para obstruir la investigación.

Develada en 2014, la investigación apodada “Lava Jato” (Lavadero de Autos) ha ido desentramando un complejo esquema en el que las principales empresas de infraestructura deBrasil pagaban sobornos a políticos y directivos de Petrobras a cambio de contratos amañados con la estatal y sus subsidiarias.

El mayor caso de corrupción en la historia de Brasil se ha convertido en un gigantesco factor de inestabilidad de la política local, con sucesivos desdoblamientos que han llevado tras las rejas a prominentes figuras del Partido de los Trabajadores de Rousseff y aliados, a encumbrados empresarios y jerarcas de Petrobras.

Con información de AFP