La entrega número 70 de los premios Tony a lo mejor del
teatro en Broadway, dio inicio en elBeacon Theatre de Nueva York, con un discurso emotivo
por parte del presentador James Corden en apoyo a las víctimas y familiares del
ataque en el Pulse, un bar gay en Orlando, Florida, en el que murieron 50
personas y 53 más resultaron heridas.
Al inicio del evento, Corden se colocó de espaldas al
público y en tono solemne dijo: “Nuestros
corazones están allá afuera con todos aquellos afectados por esta atrocidad. No
están solos en esto, su tragedia es también nuestra… El teatro es un lugar
donde toda raza, credo, sexualidad o género son igualmente aceptados… El odio
nunca ganará; juntos, tenemos que asegurarnos de que así sea. Esta noche el
show continúa como símbolo y celebración de esos principios”.
Después James protagonizó un divertido
show musical como homenaje a importantes obras de teatro musical: El Fantasma
de la ópera, El Rey León, Los Miserables, Vaselina, Jesucristo Superestrella y
La Novicia Rebelde, entre otros.
El mayor galardonado de la noche fue
el musical Hamilton del
puertorriqueño Lin-Manuel Miranda, que ganó 11 de sus 16 nominaciones, con
su obra que muestra la vida de Alexander Hamilton, un inmigrante caribeño,
quien fuera primer secretario del Tesoro estadounidense y fundador de la
nación, al estilo hip hop.
Cuando fue coronado en la nominación a Mejor Partitura
Original, Miranda conmovió al público cuando, al borde del llanto, leyó un soneto
que escribió minutos después de enterarse de los asesinatos en Orlando:
“No hago más freestyle,
soy muy viejo, así que escribí este soneto: Mi esposa es la razón por la que
nada se hace. Ella me empuja hacia la promesa por grados. Ella es una sinfonía
perfecta de uno, nuestro hijo es su más bella recompensa, como ella dice. Perseguimos
las melodías que parecen encontrarnos hasta que estén terminadas canciones que
comienzan a sonar. Cuando los actos sin sentido de la tragedia nos recuerdan
que nada aquí está seguro y regalado, ni un día. Este espectáculo es una prueba
de que la historia recuerda. Vivimos en tiempos donde el odio y el miedo
parecen ser más fuertes, nos elevamos y nos caemos y la luz de rescoldos, nos
recuerda que la esperanza y el amor duran más. Y el amor es amor es amor es
amor es amor es amor, no puede ser matado o dejado de lado. Yo canto la
sinfonía de Vanessa, Eliza cuenta su historia, ahora a llenar el mundo de música,
amor y orgullo “.