Un nuevo estudio
de los Centros para Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas
en inglés) halló que 35 por ciento de los hombres y 40 por ciento de las
mujeres de Estados Unidos fueron clasificados como obesos en 2014, el año de
información más reciente disponible. Además, casi 10 por ciento de las mujeres
de Estados Unidos tenía obesidad mórbida, agregó el estudio, realizado con
5,455 adultos.
La mayor
tendencia a la obesidad se observó entre las mujeres negras, sector donde casi
60 por ciento de la población fue clasificada como tal, contra 47 por ciento de
las mujeres hispanas, 36 por ciento de las mujeres blancas, y 12 por ciento de
las mujeres asiáticas. Entre los hombres, las tasas de obesidad no variaron
tanto por raza: negros, hispanos y blancos arrojaron tasas de obesidad que
oscilaron de 35 a 38 por ciento.
Así mismo, el
estudio demostró que las mujeres con “educación superior al bachillerato tenían
una probabilidad significativamente menor a desarrollar obesidad”.
Otro estudio
publicado por CDC el martes, el cual analizó las tasas de obesidad infantil, informó
que 17 por ciento de los niños de 2 a 19 años eran obesos, y seis por ciento de
ellos presentaban obesidad extrema. Si bien las tasas de obesidad infantil han
caído en los grupos de 2 a 5 años desde 2003, y se han estabilizado en los
grupos etarios de 6 a 11 años desde 1997, las tasa han “incrementado continuamente
en los adolescentes desde 1988”, agregó el estudio.
La obesidad se
define como un índice de masa corporal (IMC) –medida de la estatura comparada
con el peso de la persona- superior a 30. Se considera que un individuo con IMC
de 25 a 29.9 tiene sobrepeso.
Los dos estudios
fueron publicados en The Journal of the
American Medical Association (JAMA). En un editorial acompañante, los
editores de la revista, la Dra. Jody Zylke y el Dr. Howard Bauchner, dijeron
que la noticia “no era buena ni sorprendente”. Pese al trabajo de “numerosas
fundaciones, industrias, sociedades profesionales, y dependencias
gubernamentales [que] han proporcionado cientos de millones de dólares para
apoyar investigaciones científicas básicas en obesidad”, los datos indican que
esos esfuerzos “ciertamente no apuntan a grandes éxitos”.
CDC dijo que, si
bien la obesidad entre las mujeres estadounidenses mostró un incremento
“significativo” entre 2005 y 2014, “son necesarios otros estudios para
determinar las causas”. En el editorial de JAMA,
los autores señalan que “el énfasis debe estar en la prevención”, la cual debe
iniciar con las mujeres en edad reproductiva, ya que varios estudios han
demostrado que el peso de una mujer gestante se asocia con el peso del niño al
nacer y por consiguiente, con las tasas de obesidad infantil.
“Es complicado
prevenir el sobrepeso y la obesidad en niños pequeños,
pues los progenitores determinan qué y dónde comen; por ello, la prevención
debe abarcar a toda la familia”, escriben Zylke y Bauchner.
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Publicado en colaboración con Newsweek / Published in colaboration with Newsweek