México, sin mucho que celebrar en el Día de la Libertad de Expresión

Desde 1951, el presidente Miguel
Alemán Valdés instauró el 7 de junio para conmemorar e impulsar la libertad de
expresión de los periodistas en México. En 1976, Luis Echeverría eligió el
mismo día para entregar el Premio Nacional de Periodismo.

La libertad de expresión es una garantía individual con
la que cuentan todos los hombres, según los marca la Declaración Universal de
los Derechos Humanos de 1948, además de estar incluida en varias constituciones
a lo largo y ancho del mundo.

Desgraciadamente, esta definición
y los ideales bajo los que fue instaurado este día –construir una sociedad
justa e incluyente, donde los periodistas ejercieran su oficio en libertad y
con seguridad, difícilmente se cumple. En 2012, la ONU calificó a México como
el país más peligroso para ejercer el periodismo, por encima de cualquier país
en guerra.

En los últimos 25 años se han registrado 120
periodistas muertos por ejercer su oficio en México, de acuerdo con un informe
de la Federación Internacional de Periodismo, publicado en febrero pasado.