CIUDAD JUÁREZ, Chihuahua.— Los candidatos a gobernador del
PRI y el PAN, Enrique Serrano y Javier Corral, se proclamaron triunfadores
apenas cerraron las casillas electorales a las seis de la tarde. Pero con una
salvedad: Serrano lo dijo sin convicción, mientras Corral exudaba entusiasmo.
La tendencia favorable al panista quedó establecida por el
PREP a las 11 de la noche tiempo local, cuando se habían contabilizado 742 de
5156 casillas. Corral apareció con 39.3 por ciento de votos contra 33.6 de
Serrano.
Una tendencia similar se registra en 41 de los 67 municipios
de Chihuahua, en donde el PRI perdió la gubernatura, el Congreso y las
principales alcaldías por única vez en 1992, año en el que triunfó Acción
Nacional con Francisco Barrio.

FOTO: PREP Chihuahua
Desde aquella ocasión, la participación ciudadana en los
procesos electorales decayó, al punto de apenas sobrepasar el 20 por ciento en
Ciudad Juárez, el municipio que aporta 40 por ciento de los sufragios
estatales.
Enormes actos de corrupción documentados al actual
gobernador, César Duarte, provocaron que más del 50 por ciento de ciudadanos
inscritos en el padrón electoral decidieran ejercer su derecho y en ello parece
fincarse la posible virtual derrota del PRI.
En punto de las seis de la tarde, en la capital del estado,
Javier Corral apareció frente a los medios de información para proclamarse
triunfador del proceso. Citó como fuente algunas encuestas de salida, entre
ellos las de Parametría, que le conceden una ventaja de cuatro puntos
porcentuales sobre Serrano.
Corral apareció rodeado por figuras de su partido, pero
también de integrantes de la izquierda, el más notable de ellos Víctor
Quintana, hasta hace poco dirigente estatal de Morena. También estuvo presente
la periodista y politóloga Denisse Dresser, quien acompañó al panista desde su
natal Juárez hasta la ciudad de Chihuahua.
Corral apareció relajado y festivo, si bien dijo que
esperaría la confirmación oficial de los resultados que las encuestas de salida
le daban para entonces. Su pronóstico, sin embargo, es que ganará la elección
por más de seis puntos.
En Ciudad Juárez, de donde tanto él como su contrincante
Enrique Serrano son originarios, el PRI sufrió una de sus grandes derrotas, no
sólo en la elección de gobernador, sino en la de alcalde. El candidato
independiente Armando Cabada, un conductor de noticias local, aventajaba con 19
puntos al ex alcalde Héctor Murguía, quien se postuló por tercera ocasión. El
PREP de las 10 de la noche daba al primero 45.8 por ciento de votos por 26.8 del
priista, con 119 de 1935 casillas contabilizadas.
El PRI también se hallaba abajo en las encuestas en los
principales municipios, como Delicias, Jiménez, Cuauhtémoc, Chihuahua y Nuevo
Casas Grandes. La tendencia indica que perderá el Congreso y al menos las dos
terceras partes de las alcaldías.

FOTO:Ricardo Muñoz / Newsweek en Español
La sede municipal del PRI en esta ciudad estaba semivacía y
desangelada por la noche. “Debemos analizar el fondo de esta tragedia”, dijo el
diputado local Luis Fernando Rodríguez, a pesar de las resistencias para
aceptar la derrota de los candidatos.
Rodríguez es diputado por el Noveno Distrito, que comprende
parte del suroriente de Juárez, un cinturón empobrecido que durante años
constituyó el principal bastión del PRI. En esta jornada, el independiente por
la alcaldía y el candidato a gobernador del PAN se los arrebataron. En
respuesta, los representantes del PRI, arropados por funcionarios de la
Asamblea Municipal Electoral, contabilizaron los votos a puerta cerrada, sin
presencia de ningún testigo opositor. La intención, según Ramón Galindo,
coordinador de campaña de Javier Corral, es provocar la anulación del 25 por
ciento de las casillas y con ello la elección.
“Están asustados, nerviosísimos, y no saben qué hacer”,
declaró. “El punto es que Duarte teme a Corral, porque ha prometido abrirle
procesos de investigación. Pero también Enrique Peña Nieto no lo quiere como
parte de la Conago. Así que despliegan toda la maquinaria para impedirlo”.
Corral apoyó decididamente la investigación contra el
gobernador emprendida por Jaime García Chávez, un emblemático político de la
izquierda chiahuahuense. Fueron ellos, junto con un grupo más amplio, quienes
documentaron la forma en la que Duarte presumiblemente desvió millones de pesos
del erario para la creación de un banco del que él sería socio.