El polen de las abejas está lleno de pesticidas como repelente de mosquitos

Las abejas que viven cerca de maizales y campos de soja pasan solo una minoría de su tiempo alimentándose de estas plantas de cultivo; más bien, principalmente buscan el polen de hierbas, árboles y jardines en flor en la cercanía. En el transcurso de su búsqueda de comida, están expuestas a una gama sorprendentemente amplia y preocupante de pesticidas, según muestra una investigación nueva.

En un estudio publicado el 30 de mayo en la revista Nature Communications, los investigadores Elizabeth Long y Christian Krupke muestran que las abejas cercanas a los maizales recolectaron polen que contenía hasta 32 pesticidas diferentes, la mayoría de los cuales no se originaron de cultivos o aplicaciones agrícolas. Las muestras de polen se tomaron durante un período de cuatro meses de tres colmenas en West Lafayette, Indiana, donde se ubica la Universidad Purdue.

Algunos de estos pesticidas eran esperados. Por ejemplo, los neonicotinoides, que algunas investigaciones han implicado en la disminución de abejas, se usan para cubrir semillas y se sabe que se hallan en el polen de maizales y campos de soja. Pero otros fueron una verdadera sorpresa. Los pesticidas hallados en mayores cantidades fueron los piretroides, productos sintéticos usados por lo general en las casas para repeler insectos, dice Krupke, un profesor de entomología en Purdue. Entre estos estaba la fenotrina, la cual es usada para repeler garrapatas y pulgas, y la praletrina, para matar avispas y avispones.

Los piretroides son excesivamente tóxicos para las abejas. Los investigadores no piensan que las cantidades halladas en el polen son lo suficientemente altas para matar inmediatamente a los insectos, dice Krupke, pero no obstante tienen el potencial de impactar en su salud y podrían tener un papel en su disminución. Las poblaciones de los insectos han disminuido en años recientes; este invierno pasado, más de un cuarto de las colonias de abejas melíferas estadounidenses fueron aniquiladas.

Los investigadores también hallaron el repelente de mosquitos DEET (también conocido como N,N-Dietil-meta-toluamida) en toda muestra de polen.

No se sabe exactamente cómo las abejas son expuestas a estos químicos. Muchos de estos pesticidas son solubles en agua y posiblemente sean absorbidas por las raíces de las plantas a través del suelo. Pero otros, como el DEET, son solubles en grasas y no se mezclan con el agua; todavía es un misterio cómo éstos terminaron en el polen, dice Krupke. Long, una profesora adjunta de entomología en la Universidad Estatal de Ohio, dice que estos pesticidas están en el mercado para el cuidado general de césped y jardines y probablemente son rociados en las plantas por los dueños de casas.

Los resultados probablemente se apliquen a grandes franjas de EE UU, doquiera que cultivos como el maíz y la soja se siembren en abundancia, dice Krupke. Él enfatiza el puro número de pesticidas al que están expuestas las abejas melíferas. “En ningún momento hallamos uno o dos o tres pesticidas; hallamos múltiples pesticidas coocurriendo en toda muestra”, añade él.

Los científicos típicamente estudian el efecto que tienen tales químicos en aislamiento; no se sabe cómo impacte la combinación a las abejas. “Se puede imaginar que si se tienen muchos a la vez, se podría haber aumentado la toxicidad”, dice Krupke.