PUEBLA, Puebla.— Al ritmo de We
are the champions y en medio de una nube de confeti azul-plateado; a las
ocho en punto y antes de que se conocieran resultados oficiales, Antonio Gali
Fayad festejó en su búnker.
“¡Les quiero presentar al próximo gobernador
de Puebla! ¡Toooony Gaaaali!”, gritó el senador panista Javier Lozano al
anunciarlo como si fuera un artista o boxeador. Sonriente, bronceado y
perfectamente peinado, el empresario saludó a la prensa y seguidores —en su
mayoría de clases acomodadas— reunidos en el lujoso hotel Presidente
Intercontinental, escenario que Gali Fayad eligió para su primera aparición
pública después de las elecciones celebradas este 5 de junio.
“Gracias a los que votaron por Tony
Gali y a aquellos que no lo hicieron, de igual manera vamos a trabajar por
igual desde el día de mañana, lo estamos anunciando”, fue su primer mensaje:
tono conciliador después de una campaña colmada de acusaciones y críticas,
principalmente entre la alianza que él encabezó (PAN, Panal, PT, PSI y CPP) y
la del PRI junto al PVEM y al PES.
Fuente: Newsweek en Español
Con la soltura de quien sabe
manejar un escenario, desplazándose con pasos largos y enérgicos, Gali Fayad
agradeció a los presentes y con especial énfasis al mentor ausente, el
gobernador Rafael Moreno Valle. “Seguiremos construyendo el plan estatal que va
a regir a este gran estado, que va a continuar con el gran trabajo que ha
realizado Rafael Moreno Valle ¡Lo digo a los cuatro vientos! ¡El gran trabajo
de un gobernador y de su esposa Marta Erica Alonso, que han trabajado para este
cambio!”, remarcó entre gritos suyos y de los asistentes. Entre ellos, la
esposa del gobernador saliente, quien según rumores podría ser la sucesora en
2018.
Siguieron aplausos, entrevistas
breves con la prensa y un sinfín de selfies.El empresario se retiró del
salón entre gritos de “¡Tony gobernador!”, aunque el Instituto Electoral del
Estado (IEE) no había difundido siquiera el 10 por ciento del Programa de
Resultados Preliminares (PREP).
Con un participación ciudadana que
rondó el 44 por ciento, hacia la medianoche, con el 68.9 por ciento de las
actas capturadas, el PREP daba un 45.8 por ciento para Antonio Gali Fayad,
33.71 por ciento para Blanca Alcalá, del PRI, y menos de un 10 por ciento de
votos a cada uno de los restantes cinco candidatos.
Antonio Gali Fayad es un personaje
polémico por el vertiginoso ascenso de su fortuna en años recientes, sobre todo
a partir de que fue designado como responsable del Servicio de Administración
Tributaria. Ha ocupado varios cargos públicos y en 2013 fue electo alcalde de
la capital poblana. Es hombre cercano al actual gobernador Moreno Valle y
propietario de un emporio de exclusivos bares, restaurantes y discotecas en
Puebla y Cholula así como de cuentas off shore en Panamá.
Entre 300 y 500 pesos el precio del voto
Este domingo 5 de junio, aunque los
ánimos estaban caldeados después de una campaña de acusaciones mutuas entre PAN
y PRI, el día avanzó sin incidentes graves. Sólo en Teziutlán hubo golpes entre
simpatizantes de los dos partidos, con saldo de un lesionado y cuatro detenidos.
La principal irregularidad —que reportó la prensa más no las autoridades
electorales— fue la compra de votos en varias localidades como Cholula,
Miahuatlán y Azumiatla.
“Mientras nos den dinero, vendo mi
voto a quien se me ofrezca (porque) de todos modos ellos ponen a quien
quieren”, dijo un elector a La Jornada de Oriente. El periódico detalló
que en Tepeaca y San Hipólito —distrito 13—, tanto PAN como PRI habrían pagado
entre 300 y 500 pesos por sufragio.
Al cierre de las casillas, el IEE reportó que recibió 112 incidencias,
la mitad de ellas por personas que votaron sin aparecer en el listado nominal,
según explicó el presidente del consejo local, Marcos Rodríguez del Castillo.
También recibieron 40 denuncias sobre las cuales no ofreció detalles, sólo dijo
que fueron turnadas a la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos
Electorales (Fepade).