Policías y militares dispersaron con gases lacrimógenos una protesta de decenas de venezolanos que se manifestaban contra el gobierno del presidente Nicolás Maduro a causa de la escasez y los altos precios de los productos regulados, principalmente de comida.
“Comida”, “Tenemos hambre”, “Maduro cobarde, el pueblo tiene hambre” y “revocatorio” “Y va a caer, y va a caer, este gobierno va a caer” y “tenemos hambre”, eran algunos de los gritos que coreaban los manifestantes a cuatro cuadras del Palacio mientras eran vigilados de cerca desafiando por cientos de efectivos de la Policía Nacional y de la militarizada Guardia Nacional Bolivariana (GNB), que cercaban la protesta por varios sectores.
Habitantes de barrios cercanos bloquearon una estratégica avenida y calles cercanas, volcando contenedores de basura, e intentaban llegar al Palacio, pero fueron repelidos por los efectivos de seguridad y grupos de simpatizantes del gobierno, que gritaban la consigna: “la calle se respeta”.
Un grupo de periodistas del diario El Universal, así como de otros cuatros medios de comunicación locales, fueron agredidos física y verbalmente, y sufrieron el robo de sus equipos por parte de la policía y colectivos afines al gobierno.
Varios de los reporteros afectados acudieron al Ministerio Público -cuya sede central está ubicada a una manzana del lugar de lo disturbios- a colocar la respectiva denuncia.
“Estoy protestando porque ya estamos cansados de que no se consigan productos, de las colas”, dijo a la agencia AFP Francis Marcano, estudiante de 21 años, quien tenía una piedra en la mano, poco antes de que los antimotines empezaran a lanzar las bombas lacrimógenas.
Hacia mitad de la tarde, los disturbios estaban controlados, el tráfico de vehículos empezaba a restablecerse, pero los comercios permanecían cerrados, ante el temor de nuevos choques.
La combinación de escasez e inflación azota a los venezolanos, registrándose que al menos dos tercios de la población debe recurrir total o parcialmente a la compra en el mercado negro de productos básicos, donde hasta la semana pasada los precios superaban hasta 100 veces el valor regulado por el gobierno del presidente Nicolás Maduro, dijo a la AFP Luis Vicente León, presidente de la firma Datanálisis que la semana pasada presentó una reveladora encuesta.
De acuerdo con el estudio de Datanálisis, la escasez de alimentos básicos enVenezuela supera el 80 por ciento. Sólo en Caracas, “la ciudad más abastecida” del país, el promedio de escasez es de 82.8 por ciento en 2016.
Venezuela también ha sido golpeada por el desplome de los precios del crudo, además de padecer una profunda crisis política, institucional, social y económica, con grave escasez de alimentos y medicinas, y una inflación -la más alta del mundo- de 180.9 por ciento en 2015, proyectada por el FMI en 700 por ciento para 2016.
Largas filas, vigiladas por la policía militarizada, se forman todos los días en los supermercados para comprar alimentos subsidiados. En varios establecimientos de Caracas y otras ciudades han ocurrido saqueos y protestas prácticamente a diario
La oposición venezolana responsabiliza de la crítica situación al gobierno de Maduro e impulsa un referendo revocatorio del mandato presidencial, en tanto que la Organización de Estados Americanos (OEA) empuja un diálogo como salida a la crisis.