Obama aboga por un “mundo sin armas” nucleares en Hiroshima

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, hizo historia este viernes al visitar la ciudad japonesa de Hiroshima y rendir homenaje a las víctimas de la bomba atómica lanzada al término de la segunda guerra mundial por el gobierno de su país.

Obama acudió al memorial de las víctimas de Hiroshima donde abogó por un “mundo sin armas” nucleares y en donde, en un emotivo discurso, dijo: “hace 71 años, la muerte cayó del cielo”.

“¿Por qué estamos aquí, en Hiroshima ? Hemos venido a reflexionar sobre esta terrible fuerza liberada en un pasado no muy lejano. Hemos venido para rendir homenaje a los muertos”, dijo Obama acompañado por el primer ministro japonés Shinzo Abe.

El presidente estadounidense, el primero en funciones en acudir a esa ciudad japonesa, depositó una corona de flores en el cenotafio de Hiroshima, que contiene decenas de volúmenes donde están consignados los nombres de las víctimas de la bomba nuclear

“Descanse en paz, no repetiremos esta tragedia”, es la frase que está inscrita en el cenotafio.

“Esta visita dará un fuerte impulso al objetivo de un mundo desembarazado de armas nucleares”, comentó a su vez el primer ministro japonés.

El 6 de agosto el ejército estadounidense lanzó sobre Hiroshima la primera bomba atómica de la historia, seguida tres días más tarde por la de Nagasaki.

La utilización del arma nuclear, producto del Proyecto Manhattan llevado a cabo en el más absoluto secreto durante años, iba a precipitar la capitulación de Japón y el fin de la Segunda Guerra Mundial.

Obama ya había anunciado claramente que en esta visita no iba juzgar la decisión de su lejano predecesor Harry Truman ni a pedir perdón.

“Compete a los historiadores plantear preguntas y examinarlas pero sé bien, por llevar siete años y medio en mi cargo, que todo dirigente adopta decisiones muy difíciles, sobre todo en tiempo de guerra”, explicó en una entrevista concedida a la televisión pública japonesa NHK.

Sin embargo, en la ceremonia de homenaje a las víctimas de este viernes, el presidente estadounidense aludió a éstas: “Sus almas nos hablan, nos piden que miremos al fondo de nosotros mismos”.

Y admitió: “Los progresos tecnológicos sin progreso equivalente de las instituciones humanas pueden ser fatales. La revolución científica que nos ha conducido a la fisión del átomo nos exhorta también a una revolución moral”.