En
las profundidades de una cueva, al sur de Francia, el hombre de Neandertal
edificó, hace unos 176 mil años, unos círculos de piedra que, por su complejidad
y antigüedad, conforman una construcción sin precedentes.
De
acuerdo con un estudio publicado en la revista Nature, los neandertales colocaron estalagmitas en el suelo y formaron
un círculo de más de seis metros de ancho y otro de menor tamaño. Con el paso del
tiempo, la entrada de la cueva quedó sepultada y se conservó intacta la
edificación hasta que fue descubierta en 1990.
Investigadores
de Francia, Bélgica, China, Reino Unido y Estados Unidos, que intentan
responder cuál es el significado de esa construcción ubicada a 336 metros de la
entrada, en la que 400 estalagmitas miden de 30 centímetros hacia abajo.
El
paleontoantropólogo Eudald Carbonell explica que la construcción debe tener un
sentido simbólico o ritual, porque de otra forma no tendría sentido haberla
edificado en un punto tan profundo.
Por
ello, este tipo de construcciones son muy escasas incluso durante la época en
la que los homo sapiens vivieron en Europa. Además, realizarlas requería de una
organización del trabajo y, por lo tanto, de una complejidad social desarrolla.
En
las excavaciones del Abric Romaní, cerca de Barcelona, que dirige Carbonell, se
encontraron restos de un asentamiento neandertal de hace unos 50 mil años, ejemplo
de que los neandertales dividían su espacio en diferentes estancias y algunas
funcionaban únicamente como dormitorio.