Militares mexicanos, “asesinos excepcionalmente eficaces”: NYT

Los integrantes de las fuerzas armadas de México “son asesinos excepcionalmente eficaces que apilan cadáveres con una celeridad extraordinaria”, afirma The New York Times, en un amplio reportaje publicado este jueves el cual da cuenta del papel del Ejército y la Marina de México en la lucha contra el crimen organizado.

El diario estadounidense menciona que mientras en la historia de la guerra moderna, lo más probable es que los combatientes lesionen a sus enemigos antes que matarlos, en México, sucede todo lo contrario.

“Según las autoridades mexicanas, los soldados del país simplemente están mejor entrenados y adiestrados que los cárteles que combaten. Sin embargo, los expertos que estudian el problema afirman que la tasa de asesinatos de México es prácticamente inaudita, y añaden que las cifras revelan algo mucho más ominoso”, escriben los periodistas del Times, Azam Ahmed y Eric Schmitt.

La publicación detalla que de acuerdo con una evaluación de conflictos bélicos emprendida desde fines de la década de 1970 por el Comité Internacional de la Cruz Roja, en muchas formas de combate entre grupos armados, hay casi cuatro personas lesionadas por cada persona que pierde la vida. Aunque veces, la cantidad de heridos puede ser más alta.

Sin embargo, en México esta cifra de muertos se invierte: “El Ejército mexicano mata ocho enemigos por cada uno que deja herido”.

“Y la discrepancia es más pronunciada para las fuerzas marinas de elite del país: los datos que proporcionan dicen que matan alrededor de 30 combatientes por cada herido”, precisa The New York Times.

El reportaje explica que esta estadística es arrojada a partir de los datos que el gobierno dejó de proporcionar a principios de 2014, la cual “ofrece un vistazo raro e irreflexivo del papel que las fuerzas armadas mexicanas han asumido en la guerra contra el crimen organizado”.

Menciona que en la última década, conforme los soldados y marinos del país han sido forzados a ocupar las líneas del frente, han escalado los abusos de derechos humanos.

“Con todo, los militares permanecen incólumes, en gran medida, protegidos por un gobierno que no se atreve a emprenderla contra la única fuerza que puede hacer frente a la lucha. Muy poco se ha hecho para investigar las miles de acusaciones de tortura, desapariciones forzadas, y asesinatos extrajudiciales que han escalado desde que el ex presidente Felipe Calderón desatara su guerra nacional contra las drogas, hace una década”, publica el diario norteamericano.

Refiere que la relación entre militares y gobiernos se remonta a más de 70 años. Dice que, de acuerdo con los historiadores, para mantener la estabilidad, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) llegó a un acuerdo con las fuerzas armadas: “a cambio de una autonomía casi total, el Ejército no interferiría con la política”.

“A diferencia de muchos países latinoamericanos, México jamás ha sufrido un golpe de Estado. Y aunque el gobierno siempre ha escatimado en fondos para las fuerzas armadas, las ha protegido de escrutinios.Esa protección fue vital después de 2006, cuando el Ejército fue forzado a salir a las calles para combatir los cárteles, desatando la violencia. A la vez que comenzaron a registrarse demandas de abusos en cifras récord, el gobierno poco hizo para reprender a los militares”, dice.

El Times indica que de las 4000 demandas de tortura que ha revisado la Procuraduría General de la República (PGR) desde 2006 y en las que se han visto implicadas las fuerzas federales, solo 15 han conducido a sentencias judiciales.

En ese contexto, recuerda que Juan E. Méndez, relator especial de Naciones Unidas sobre la Tortura, dijo que en México la tortura no sólo es generalizada, “sino que además está rodeada de impunidad”.

Las fuerzas armadas mexicanas no respondieron a las peticiones de entrevistas del medio. No obstante, The New York Times recuerda que el general Salvador Cienfuegos Zepeda, secretario de la Defensa Nacional, ha defendido públicamente al Ejército, diciendo que es la única institución que enfrenta al crimen organizado.

El reportaje menciona que entre 2007 y 2012, las fuerzas armadas mataron a cerca de 3000 personas, mientras que solo murieron 158 soldados. Dice que en México, donde menos de 2l por ciento de los casos de asesinato se persiguen jurídicamente con éxito, “las fuerzas armadas matan a sus enemigos porque no pueden depender del incierto sistema legal”.

Precisa que es precisamente por este proceder que el el gobierno mexicano está siendo aplastado por oleadas de presión. Recuerda que en marzo, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó en su informe de derechos humanos a México, al tocar el tema de las ejecuciones extrajudiciales, lo cual reforzó un informe previo de Naciones Unidas que describía la generalización del uso de la tortura.

El medio dice que esto se suma a la reciente difusión de un video que se hizo viral y que fue publicado por gran parte de la prensa, en el cual se veía a elementos del Ejército y de la Policía Federal torturar a una mujer que presuntamente había sido detenida acusada de secuestro.

Dice que incluso en dos de los casos que han tenido mayor impacto a nivel internacional, “el papel del Ejército y la protección de que disfruta se ha convertido en tema de polarización”.

El reporte se refiere al caso Ayotzinapa, en el que de acuerdo con el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes de la Comisión Internacional de los Derechos Humanos (CIDH) el ejército tuvo conocimiento de lo que sucedió aquella noche del 26 de septiembre de 2014 en donde desaparecieron 43 normalistas.

El otro caso al que hace referencia es el de la confrontación de Tlatlaya, en el Estado de México, donde las fuerzas armadas mataron a 22 personas en junio de 2014. Aún cuando la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) determinó que hasta 15 personas fueron ejecutadas, y que los soldados habían alterado a escena para hacer que pareciera una batalla, a la fecha no hay ningún responsable detenido.

Lee el reportaje completo aquí.