A menos de dos semanas de que Dilma Rousseff fuera
suspendida de la presidencia de Brasil, el nuevo gobierno de Michel Temer
enfrenta un escándalo tras difundirse una grabación en la que uno de sus
ministros sugiere que la destitución de la mandataria permitiría detener las
investigaciones sobre el multimillonario fraude en Petrobras.
En sus escasos 11 días de gobierno, Temer ya ha enfrentado otras polémicas, como la supresión del ministerio de Cultura como parte de una reesctructuración para recortar gastos y la cuestión de que su gabinete no está conformado por ninguna mujer ni afrodescendiente.
Ahora se suma uno más.
De acuerdo con conversaciones telefónicas publicadas por
el diario Folha de Sao Paulo, el ministro de Planificación, Romero Jucá, dijo
al expresidente de la compañía procesadora de petróleo y gas Transpetro, Sergio
Machado, que era necesario un “pacto” para detener las indagaciones,
que también incluyera al poder judicial.
La publicación refiere que ambos personajes son investigados
en la llamada Operación Lava Jato, una trama de corrupción en Petrobras referente
al desvió de millones de dólares. Este escándalo alcanza a buena parte de la
clase política brasileña.
“Hay que resolver esa mierda. Hay que cambiar el
gobierno para cortar esta sangría”, afirmó Jucá en esa conversación.
Folha de Sao Paulo refiere que las grabaciones ocurrieron en
marzo pasado, unas semanas antes de la votación del 17 de abril en la Cámara de
Diputados que aprobó el impeachment y derivó el proceso al Senado.
Según el medio, Machado buscó a líderes del Partido del
Movimiento Democrático Brasileño preocupado con los avances de la investigación
anticorrupción.
“Tenemos que
encontrar una salida”, habría planteado el expresidente de esta
subsidiaria de Petrobras, investigado por supuestamente haber pagado sobornos
en el marco de la trama corrupta.
En una conferencia de prensa de este lunes, Jucá negó las
acusaciones y aseguró que su frase “cortar esta sangría” se refería a
la crisis económica y política que afecta a Brasil.
“Es cortar la sangría de la economía, de lo que está
ocurriendo con el país, esa es la ventaja del cambio de gobierno. La Lava Jato
era la médula del gobierno [de Rousseff] y eso tiene una sangría económica,
social, política”, declaró a la prensa.
La publicación de este diálogo representa un nuevo escándalo para Temer ya que al menos tres ministros de su gabinete son investigados por la Operación Lava Jato, un caso de corrupción que ha envuelto a las élites políticas y empresariales brasileñas.