En Hidalgo, mencionó, la condena por estos ilícitos es de siete a 18 años de prisión, mientras que en Nuevo León, que tiene la penalidad más alta, asciende hasta 30 años.
A pesar de que cree que deben endurecerse, en el marco legal, los castigos por estos crímenes, el integrante del grupo parlamentario del Partido Acción Nacional (PAN) mencionó que no presentará iniciativa de reforma, sólo la solicitud de exhorto que planteó el martes pasado en la tribuna del Congreso, a través del cual pide mesas de diálogo con la Secretaría de Gobierno, a cargo de Salvador Elguero Molina.
El legislador expuso que no lo hizo por la posibilidad de que la iniciativa quedara guardada, como dijo sucedió con muchas propuestas de los partidos de oposición al PRI durante la LXII Legislatura.
“No quiero que se quede como otras tantas en la congeladora, por eso no quiero subirla a tribuna, pues es un tema que más allá de colores, tenemos que velar por el interés superior del menor”, indicó.
Su compañero de fracción, Guillermo Galland Guerrero, respaldó su solicitud de exhorto y pidió al resto de diputados que exijan el esclarecimiento de este delito para que marque un precedente la sanción al responsable y no se cometan más de este tipo.