Dos niños de dos y tres años de
edad y su padre murieron en un operativo desplegado la semana pasada por
agentes de la Policía Estatal en una zona residencial del estado Chihuahua para
detener a Juan de Dios Carrasco Domínguez, El Gallero un secuestrador que
también resultó abatido.
Los uniformados que participaron
en el operativo efectuado el jueves en la mañana rodearon una casa de un barrio
del municipio de Delicias, donde se escondía el presunto delincuente,
“desconociendo que al interior se encontraban los menores”, informó a
la prensa Octavio Ledesma, subprocurador de la fiscalía de Chihuahua.
Los policías “utilizaron los
comandos verbales para que el sujeto armado se entregara, pero fueron recibidos
a disparos, aun así intentaron disuadirlo pero fue inútil, es entonces que se
repele a la agresión”, añadió el funcionario.
Sobre la muerte de los niños y su
padre, Ledesma aseguró que no existe “responsabilidad por parte de los
elementos de la Policía” porque se apegaron a los protocolos de
procedimiento marcados por la ley.
Ledesma dijo que el presunto
secuestrador tenía antecedentes penales por homicidio y venta de armas.
No obstante, el presidente de la
Comisión Estatal de los Derechos Humanos, José Luis Armendáriz, aseguró a la
prensa local que se investigará el desempeño de los agentes estatales durante
el operativo desplegado en la ciudad de Delicias.
“No puede ser que se haya
procedido de esa forma, la seguridad tiene que ser prioridad”, dijo Armendáriz.
El Ombudsman estatal dijo que son
muchos los factores que se tienen que considerar en la investigación, pero que
siempre se tiene que establecer que la prioridad es la vida de las personas.