Un agente de
mantenimiento del campo de refugiados Nizip, situado en la provincia turca de
Gaziantep, cerca de la frontera siria, está acusado de haber violado al menos a
ocho niños sirios de entre 8 y 12 años el pasado año, informó la agencia de
prensa Dogan.
El hombre
está acusado de haber atraído a sus supuestas víctimas a la zona de los aseos,
donde los habría violado por sumas de entre 1,5 y 5 libras turcas, según Dogan.
Según el
diario Birgün, el agente, detenido en septiembre, es sospechoso de haber
violado a una treintena de niños, aunque la mayor parte de las familias no
denunciaron por miedo a ser expulsadas.
En tanto, la agencia del gobiernos turco a cargo de situaciones de
emergencia (AFAD), que gestiona este campamento donde viven 10,800 personas,
indicó en un comunicado que “seguía de cerca” el caso.
Varios
dirigentes europeos, entre ellos la canciller Angela Merkel y el presidente del
Consejo Europeo, Donald Tusk, visitaron hace un mes el campo de contenedores
vecino, Nizip II.
En esa ocasión,
Tusk alabó la acción de Turquía, “el mejor ejemplo para el mundo de la
forma en que habría que tratar a los refugiados”.
El Partido
Republicano del Pueblo (CHP), principal formación de oposición, ha pedido la
apertura de una investigación parlamentaria y enviará el viernes a una
delegación al campo de Nizip, indicó en Twitter Veli Agbaba, su secretario
general adjunto.
Turquía acoge oficialmente a tres millones de refugiados,
incluidos 2,7 millones de sirios de los cuales tres cuartas partes viven fuera
de los campamentos.