“Los cuatro jinetes del Apocalipsis, la inseguridad, la violencia,
la impunidad y la corrupción, están desbocados, incluso más de lo que
estuvieron el siglo pasado. Hay regiones enteras que no son México ni están
controladas. No quiero incurrir en la segunda ingenuidad de ser optimista en
este momento”, dijo el historiador Enrique Krauze, en una entrevista
concedida a El País.
La entrevista realizada por el diario español fue consecuencia de un
ensayo que Karuze publicó en la revista Letras Libres, titulado “Desaliento de
México” donde reflexiona, entre otras cosas, sobre la memoria histórica.
En un video promocional de dicha publicación, Krauze dice que no hay que
culpar a los jóvenes por no recordar lo que sucedió en México en la década de los 60 y 70 más bien,
responsabiliza a su generación y a la siguiente de no haber sabido transmitir a
las generaciones jóvenes lo que fue el México de la “Presidencia Imperial”.
“El México de la dictadura
perfecta. Ese México donde no se podía marchar libremente por las calles, donde
se masacró a los estudiantes en 1968,
ese México no había absolutamente ninguna libertad”.
En “Desaliento de México” el historiador, se pregunta y ofrece algunas
respuestas acerca de cómo llegamos a la zozobra que corroe la vida pública del
país, Krauze dice que los tres últimos presidentes, Vicente Fox Quesada, Felipe
Calderón y Enrique Peña Nieto, mandatario en turno, fracasaron.
Fox creyó que todo era “sacar al PRI de Los Pinos, Calderón se
equivocó en la guerra contra el narco, y Peña Nieto creyó que todo eran las
reformas, y fracasa contra la corrupción y la violencia que desgarran el país.
Sobre el retorno del PRI, con sus promesas de cambio, Krauze
afirma que “ha sido una gran decepción”, pues si bien se avanzó con
algunas reformas, este cambio no es notorio, pues son más importantes “el
valor de la vida, la convivencia y la civilidad”, que se han visto
menguados por la inseguridad y la impunidad.
Sobre la decepción de la ciudadanía en México con el presidente Peña Nieto, el historiador considera que se debe principalmente a una característica que encierra el mandatario.
“Ha sido una gran decepción…hay decepción con el presidente, porque siendo un hombre joven, que miró hacia adelante con las reformas económicas, es un joven viejo. Piensa como viejo, actúa como viejo, tiene ademanes de viejo. Esa es la razón de que genere tanto rechazo entre los jóvenes”, dijo al diario ibérico.
Sobre la relación México-Estados
Unidos, y el racismo que resurge con la candidatura presidencial de Donald
Trump, Krauze dijo: “Nos exportan las armas y nos importan las drogas.
Explotan a los migrantes y no se dan cuenta de que tienen la más benigna
migración posible: homogénea, pacífica, trabajadora. Pero los supremacistas
blancos siempre van a ver al morenitocon desprecio. Trump no
es un accidente, es la expresión de una corriente profunda. Movió el centro de
gravedad del electorado estadounidense hacia una derecha ciega, soberbia,
racista”.
Enrique Krauze, uno de los intelectuales más reconocidos de
América Latina, señala que México es un
país polarizado y asegura que la cita con el destino es en 2018: considera que
no hay un candidato ciudadano que tenga la talla para ganar una elección y se
refiere a Andrés Manuel López Obrador como un candidato cuya “indignación
moral respecto a la corrupción y la impunidad” es correcta; pero “la medicina
que propone solo agravaría la situación de forma irremediable”, no
obstante, se niega a señalarlo como “un peligro para México”, pues
esa expresión”Simplifica indebidamente la
complejidad del fenómeno”.
Cuestionado sobre si tiene una visión optimista o pesimista de México,
Krauze responde: “Suspendo
el juicio. Estoy en estado de pasmo. Pero hay territorios que avanzan y la
economía mexicana tiene un dinamismo que no se detendrá, a menos que llegue al
poder un régimen de corte populista”. Lo anterior en clara alusión a Andrés Manuel
López Obrador de quien el intelectual siempre
ha sido crítico férreo.
“Hago un llamado a esos jóvenes, a la generación x y los
millennials, que tienen entre 25 a 40 años, para que se organicen. Tienen que
clausurar su adolescencia. Pasar de la indignación de las redes sociales a la
construcción institucional. Aún estamos a tiempo de un candidato nacional
joven”, afirmó.
Para muchos la posición política e
intelectual de Krauze es contradictoria, pues por un lado favorece un sistema
económico neoliberal y, por otro, critica a quienes lo han hecho posible en
nuestro país.