Tras su liberación, Caro Quintero aún trafica droga, dice EE. UU.

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos dijo este día
que el narcotraficante mexicano Rafael Caro Quintero, fundador del extinto
Cártel de Guadalajara, mantiene
sus actividades criminales e incluyó a su esposa, Diana
Espinoza Aguilar, en su
lista negra por actuar y poseer activos en nombre del capo.

“Mientras estaba en prisión Caro Quintero
continuó sus relaciones con las organizaciones mexicanas de narcotraficantes y
utilizó una red de familiares y testaferros para invertir su fortuna ilícita en
empresas aparentemente legítimas y desarrollos inmobiliarios en la ciudad de
Guadalajara. El 9 de agosto de 2013 fue liberado de una prisión mexicana aún
con 12 años faltantes para cumplir su sentencia. Desde su liberación Caro
Quintero ha seguido participando en las actividades de tráfico de drogas”,
dijo el Tesoro en un comunicado.

El Gobierno de EE. UU. dijo que Diana Espinoza Aguilar fue una pieza clave en las actividades del capo e informó que los activos que ella tenga  en
EE. UU. serán congelados además de que se le prohibirá realizar transacciones
comerciales o financieras.

El director adjunto de la DEA, Jack Riley, dijo
que “Diana Espinoza Aguilar ha sido señalada como una asistente clave para
Caro Quintero y su régimen de tráfico de drogas global y lavado de
dinero”.

En tanto, John E. Smith, director interino de la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Tesoro, dijo que la designación de Diana Espinoza Aguilar “demuestra una vez más que su supuesto marido, el capo narcotraficante huido
Caro Quintero, cuenta con el apoyo robusto de los miembros de su familia”.

Smith dijo que el departamento del Tesoro, en
coordinación con la DEA, se han comprometido en llevar a Caro Quintero ante la justicia
y que su organización criminal sea desmontada.”

El Departamento de Estado explicó que Espinoza ha estado
vinculada al tráfico de drogas desde hace años y en 2008 fue arrestada en
México junto a su entonces esposo, un narcotraficante colombiano, y enviada a
la prisión de Puente Grande.

Detalló que Rafael Caro Quintero y Espinoza Aguilar se conocieron en este penal
cuando ambos estaban presos. Ahora los dos están en libertad.

En 2013, tras un fallo judicial que
desechó varias causas en su contra, Rafael Caro Quintero fue liberado aún cuando le restaban 12 años de cárcel por
tráfico de drogas y por el asesinato del agente especial de la DEA
Enrique Camarena en 1985.

Tras su libertad, el gobierno de México y de EE. UU. giraron
nuevas órdenes de aprehensión en su contra.