¿Puede un adolescente descubrir una antigua ciudad maya?

La noticia de esta semana,
acerca de que un adolescente canadiense descubrió una ciudad maya perdida desde
su dormitorio, parecía demasiado buena para ser cierta. Y según algunos arqueólogos
expertos, probablemente lo es.

William Gadoury, de 15 años y
oriundo de Quebec, utilizó una carta estelar y Google Maps para localizar lo
que, en su opinión, era una antigua ciudad maya perdida en una región apartada
de la Península de Yucatán, México.

Después de tres años de
investigación, Gadoury terminó por vincular la posición de las estrellas con la
localización de varias ciudades mayas. Tras analizar 22 mapas estelares mayas,
el adolescente detectó que una de las estrellas más brillantes de una
constelación no tenía correspondencia con una ciudad conocida. Y cuando
superpuso la posición de la estrella en imágenes de Google Earth, halló en el
paisaje varias siluetas que parecían creadas por el hombre.

Una colaboración ulterior con
la Agencia Espacial Canadiense descubrió imágenes satelitales de lo que se cree
son 30 edificios y una pirámide de 86 metros. Gadoury dio a la presunta ciudad
el nombre de K’AAK ‘CHI’, que significa Boca de Fuego.

El proyecto fue celebrado por
la NASA y promovido ampliamente, pero ahora, algunos arqueólogos afirman que
las siluetas nada tienen de excepcionales. David Stuart, arqueólogo de la
Universidad de Texas en Austin, llegó al extremo de descartar los hallazgos
como “ciencia chatarra”.

“Esta noticia de actualidad
sobre el descubrimiento de una ciudad maya antigua, es falsa”, escribió Stuart
en su página Facebook. “Traté de ignorarla (así como las preguntas que he
recibido de los medios), pero ahora… siento que debo decir algo”.

“Todo este asunto es un lío,
un ejemplo terrible de la ciencia chatarra que llega a la Internet en caída
libre. Los mayas de la antigüedad no trazaban sus ciudades siguiendo las
constelaciones”.

Stuart cree que los rasgos
descubiertos en Google Earth pudieron ser hechos por el hombre debido a su forma cuadrada, pero sugiere que es más probable que se
trate de un sembradío de maíz abandonado más que de una ciudad antigua.

Varios otros arqueólogos han
respaldado las declaraciones de Stuart, pero por supuesto, no podrán estar
seguros hasta que alguien vaya a la selva para averiguarlo.