Protegen primarias con el escuadrón de títeres

Cuando abre el telón, decenas de niños son testigos de singulares “emergencias” que van de la posibilidad de ser atropellado por no usar un puente peatonal, hasta provocar un accidente por no respetar un alto o señalamiento vial y hasta a ser raptados por delincuentes.

Cinco son los títeres –todos ellos elaborados por los propios elementos de seguridad pública– que recrean las historias para concientizar a los estudiantes de nivel básico. Incluso, los guiones fueron escritos por los propios elementos de seguridad.

Para esto, explicó el oficial Amado López García, recibieron previa capacitación en el Centro de las Artes de Hidalgo, donde aprendieron desde cómo manufacturar las marionetas que hoy ocupan, hasta escribir un guión.

“Lo que pretendemos es generar buenos ciudadanos. Y es más fácil que empieces desde abajo a que puedas enderezar un árbol ya grande, ésa es nuestra filosofía”.

Todos los días llevan funciones a planteles de educación básica; además, desde que se integró el mando único, ahora ya visitan otros municipios como Tulancingo, Actopan y Mineral del Chico.

“Un niño pequeño te entiende mejor y además a ti te duele más que tu mismo hijo te diga: te pasaste un alto; papá, ahí está una placa de no estacionarte y te estás estacionando, a que yo como oficial te diga: señor está en un lugar prohibido, es que no se puede estacionar aquí, aváncele o lo infracciono y me vas a responder: pues infraccióneme, porque hay gente así”.

En cambio, continuó, “si tu hijo te dice ese tipo de situaciones, tú reacción seguramente será pensar cómo es posible que mi hijo me diga que es lo que tengo que hacer. En pocas palabras, te cala más. Es lo que queremos hacer nosotros, evitar las infracciones por medio de tu hijo”.

También en cada puesta en escena se fomentan valores como la honradez, el valor, respeto y hasta el autocuidado.

Al final de la función, cuando cae el telón, decenas de niños rodean a los elementos de seguridad con una misma solicitud: un autógrafo.

“Eso es lo más emocionante para uno como persona, porque los niños te regalan una sonrisa sincera, no te la regalan hipócritamente y lo hacen tan sincero que van con su cuaderno y te piden regáleme un autógrafo”, indicó López.


“Un niño te entiende mejor; a ti te duele más que tu hijo te diga: papá te pasaste el alto”

Amado Lòpez, oficial