Un hombre atacó con un
cuchillo a los pasajeros de una estación de trenes en el área de Múnich este
martes, mató a un hombre e hirió a otras tres personas según reportes de los
medios, la policía dijo que investiga si el ataque tuvo motivaciones islamistas.
Un portavoz dijo que la policía está verificando las
declaraciones de testigos que afirman que el hombre gritó “Allahu
Akbar” (“Alá es grande”, en árabe) durante el ataque, y añadió que
el agresor fue detenido.
El
sospechoso, un hombre alemán de 27 años, tenía “problemas psíquicos y de drogas”, y los
investigadores no han hallado “de momento” un móvil islamista,
anunciaron las autoridades alemanas tras haber inicialmente aludido a una pista
islamista.
“No tenemos de momento indicaciones sobre una
motivación islamista, pero las investigaciones prosiguen. Hay en esta persona
problemas psíquicos y de droga” declaró Oliver Platzer, portavoz del ministerio
bávaro del Interior.
El ataque ocurrió en la
estación de trenes de S-Bahn en Grafing, una ciudad a unos 32 kilómetros al
sureste de la capital bávara, en el sur del país.
Alemania,
que tiene un papel de apoyo en la lucha contra el Estado Islámico, no ha
sufrido un gran ataque de islamistas como los ocurridos en las vecinas Francia
y Bélgica.
Sin
embargo, los servicios de seguridad alemanes están en alerta y los ministros
del país han advertido reiteradamente sobre la posibilidad de un ataque.
Más
de 800 radicales educados en Alemania dejaron el país para unirse a grupos
yihadistas en Siria e Irak, y unos 260 de han retornado.
Alemania
también fue un país de tránsito para los autores de los ataques en Bélgica este
año y de París en el 2015.