Para
reducir daños causados por el uso de drogas, Daniela León, presidenta del
concejo municipal de Rosario, Argentina, en conjunto con el Centro de Estudios
Avanzados en Drogadependencia y Sida de la Universidad Nacional de Rosario,
pondrán en marcha un programa para probar las drogas que se consumen en las
fiestas electrónicas.
El
objetivo de la medida es prevenir la sobredosis en los jóvenes y contribuir al
relevamiento de datos para la elaboración de un mapa de consumo y riesgos en la
ciudad de drogas sintéticas.
De
esta forma, se podrá informar a los jóvenes sobre los efectos de estas drogas,
en las que previamente se realizará el test de Marquis para verificar la
presencia de éxtasis.
La
urgencia del programa, aseguran las autoridades, se debe a que el pasado 16 de
abril cinco jóvenes, que estuvieron en una fiesta electrónica en un lugar
conocido como Costa Salguer, murieron por consecuencia de drogas no
determinadas.
Además,
en países europeos se ha descubierto una pastilla mortal llamada Superman y
camuflada de éxtasis, por lo que países como Holanda y el País Vasco, han
implementado acciones similares a las propuestas en Argentina.
“Así
como las muertes por Sida en usuarios de drogas inyectables requirió el
pragmatismo de la distribución de equipos de inyección, hoy la problemática
central del policonsumo, ampliamente relevada en estudios locales y nacionales,
nos interpela a prevenir las sobredosis de nuestros ciudadanos que consumen
drogas y en especial de los jóvenes que asisten a eventos masivos”, afirma León.
Sin
embargo, la medida ha causado rechazo porque las drogas sintéticas son ilegales
y muchos se preguntan si hacer estas pruebas podría promover su consumo.