Amnistía pide liberación de Yecenia Armenta, torturada para confesar asesinato

Amnistía Internacional pidió este miércoles a la fiscalía del estado mexicano de Sinaloa que libere a Yecenia Armenta, una mujer presa desde 2012 después de haber sido “violada, asfixiada y colgada de los pies” por policías del estado para que confesara que asesinó a su marido.

Un día antes de que la PGR deba comunicar al juez si la mujer debe ser absuelta o condenada, y en medio de varios escándalos por presuntos actos de tortura de uniformados mexicanos, Amnistía pidió que Yecenia “sea liberada de inmediato” ya que la “única prueba contra ella es esa confesión obtenida bajo 15 horas de tortura”.

“Yecenia es una de las miles de víctimas del mal sistema judicial mexicano, que demasiado a menudo confía en confesiones extraídas bajo tortura y otros malos tratos para condenar a las personas”, dijo la directora para las Américas de AI, Erika Guevara, a través de un comunicado.

De no quedar libre el jueves, “esto perpetuaría el mensaje escalofriante de que la policía mexicana puede torturar para lograr confesiones sin que haya ninguna consecuencia”, dijo Guevara, que pidió una investigación urgente para que quienes abusaron de la presa sean castigados.

En 2014 la ONU denunció una situación “generalizada” de tortura por parte de militares y policías en México, que en 2006 lanzó una ofensiva militar contra el narco que, aunada a las pugnas entre cárteles, ha dejado más de 80 000 muertos y 25 000 desaparecidos.

La semana pasada un general del Ejército destacado en Chihuahua fue condenado a más de 52 años de prisión por ordenar la electrocución de un sospechoso y la incineración de su cadáver, mientras que en abril el Ejército y la Policía Federal ofrecieron inusuales disculpas públicas tras difundirse un video en el que se observaba a dos militares y una agente policial torturando a una mujer.

En el caso de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa, el ombudsman y el grupo de expertos independientes enviado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos han apuntado a supuestos casos de tortura contra los detenidos por el crimen. 

“La tortura, hábito mecánico de los militares”

Verdugos: asesinatos brutales y otras historias secretas de militares, el nuevo libro de la periodista Ana Lilia Pérez, se publica justamente en uno de los momentos más álgidos del Ejército mexicano, cuando un gran escándalo se ha generado en torno a las fuerzas armadas después de que se develara, por medio de un video, que un par de soldados torturó a una mujer, acusada de secuestro, en Ajuchitlán, Guerrero, presuntamente para arrancarle alguna información.

”No me sorprende que en ningún momento los ves inmutarse”, dice Ana Lilia Pérez en entrevista con Newsweek en Español. “Es como si (los militares) estuvieran haciendo algo mecánico. No hay expresión en ellos porque estas prácticas suelen ser algo más frecuentes de lo que se ha reconocido públicamente”.

Un militar termina convirtiéndose en verdugo de la sociedad y de su entorno, añade, en parte debido a que padece un trastorno mental indetectable. De esta forma, “se vuelve algo mecánico esta práctica de obtener confesiones mediante torturas, como la que vimos recientemente”.