El crédito número nueve millones

Leticia Isabel Maldonado Calleros conducía su automóvil
cuando recibió una llamada en su teléfono celular. Era un telefonema
proveniente de la Ciudad de México en el que le avisaban que era la ganadora
del crédito número nueve millones que, desde su fundación, hace 44 años, ha
otorgado el Infonavit.

Maldonado Calleros es secretaria en el Instituto Benito
Juárez, una institución de educación media superior, bachillerato y
licenciatura que se localiza en el municipio de Tecomán, en el estado de
Colima. Y está casada con Marcos Efraín López Ortiz, quien
hasta hace dos años se desempeñaba como profesor en una escuela secundaria
pública y que, debido a la reforma educativa, presentó un examen con el que
consiguió convertirse en director de una escuela secundaria en la localidad de
Quesería, también en Colima.

FOTO: Antonio Cruz / Newsweek en Español

El matrimonio y sus dos hijos, Marcos y Daniel,
recibieron de parte del presidente de México, Enrique Peña Nieto, una
constancia y una llave simbólica, en forma de número nueve, que los acredita
como poseedores del crédito número nueve millones del Infonavit, que hoy
celebró su 112 Asamblea General Ordinaria, en las instalaciones del organismo,
situadas en la ciudad de México.

Isabel Maldonado y Efraín López se conocen desde que
tenían 15 y 13 años, respectivamente. Ella ingresó a trabajar en el Instituto
Benito Juárez a invitación de la familia de él, cuyo padre es dueño de esa
institución educativa.

La familia López Maldonado aún no vive en su nueva casa
debido a que están realizándole algunas adaptaciones. “Nos importa la
seguridad, en ese sentido estamos haciendo algunos arreglos. En uno o dos meses
nos mudaremos”, explica Maldonado Calleros.

En el momento de recibir de manos del Ejecutivo federal la constancia y la llave simbólica, éste le preguntó a
López Ortiz si en el hecho de dejar de ser profesor de secundaria para convertirse en director había influido la implementación de la reforma educativa en
meses pasados. López Ortiz respondió afirmativamente, y relató que en su viaje
a la Ciudad de México en todo momento los trataron muy bien. “Cuidaron
cada uno de los detalles para recibirnos. Nos trataron casi como jefes de
Estado”.