Conocido como el maestro de la luz y los contrastes cromáticos, Gabriel Figueroa nació el 24 de abril de 197 en la Ciudad de México y murió el 22 de abril de 1997. Desde muy joven mostró un
gran interés por la fotografía y el arte, cursó sus estudios en la Academia de San Carlos y en
el Conservatorio Nacional de Música, pero al poco tiempo descubrió su verdadera
vocación: el cine.
de oro del cine mexicano; trabajó con Luis Buñuel, John Ford, John Huston,
Roberto Gavaldón, Emilio El Indio Fernández e Ismael Rodríguez. Algunas de sus
películas más famosas son “La perla”, “El rebozo de soledad”, “Macario”, “María
Candelaria”, “Los olvidados”, “Enamorada”, “La malquerida”, “Maclovia”, “Río Escondido” y “Simón del desierto”. Colaboró incluso con importantes pintores como Diego Rivera y José Clemente Orozco, por lo que ayudó a crear la
identidad visual de México en el siglo XX.
Figueroa fue reconocido en múltiples festivales de cine internacionales como el de Cannes. Recibió 16 premios
Ariel y fue nominado a un Óscar a la mejor fotografía por “La noche de la Iguana”, dirigida
por Houston en 1964.
Cofundador del
Sindicato de Trabajadores de la Producción Cinematográfica de la República
Mexicana, junto con Mario Moreno “Cantinflas” y Jorge Negrete, en 1971 fue galardonado con el Premio Nacional de las Artes. “Estoy
seguro de que si algún mérito tengo es saber servirme de mis ojos, que
conducen a las cámaras en la tarea de aprisionar no sólo los colores, las luces
y las sombras, sino el movimiento que es la vida”, dijo entonces.
Uno de los mayores méritos
de Figueroa fue materializar los ambientes surgidos de obras tan
importantes y complejas como “Pedro Páramo” de Juan Rulfo. Las dos últimas películas en
las que trabajó se filmaron en 1984, cuando tenía 77 años: “El corazón de la noche”, de Jaime Humberto Hermosillo, y “Bajo el
volcán”, de John Huston.