El rey de los matrimonios

El rey Enrique VIII de Inglaterra fue famoso por haberse casado seis veces. Sucesor al trono a los 17 años de edad, se casó por primera vez con quien fuera esposa de su hermano Arturo: Catalina de Aragón. Sin embargo, en 1527 – después de 18 años de relación- comenzó una larga negociación con el Papa Clemente VII para la anulación de su matrimonio, acción que le fue concedida por el obispo de Canterbury. 

Vinieron después sus uniones con Ana Bolena, Jane Seymour, Ana de Cleves, Catalina Howard y Catalina Parr; ninguna de ellas por periodos prolongados. 

En sus últimos años el rey engordó notablemente: llegó a pesar 180 kilos y su cintura alcanzó los 137 centímetros de diámetro, debido a una herida que sufrió en la pierna tras un accidente, pues ésta le impedía realizar cualquier actividad física con la cual quemar las 5 mil calorías de su dieta diaria.

Durante sus últimos días, la herida de su pierna, ya infectada, despedía un olor fétido que impedía a sus súbditos acercarse a él. Enrique VIII falleció el 28 de enero de 1547 en el palacio de Whitehall, el día en que su padre hubiera cumplido 90 años. Fue sepultado en la Capilla de San Jorge en el castillo de Windsor, al lado de su tercera esposa, Jane Seymour.

De acuerdo con una investigación realizada en marzo de 2011, el patrón de embarazos de sus esposas y su deterioro mental sugieren que Enrique VIII tenía el antígeno sanguíneo Kell positivo, el cual ocasiona abortos en mujeres con antígeno Kell negativo. A la posibilidad de que padeciera el síndrome de McLeod, se le atribuye la muerte prematura de muchos de sus hijos.