La tripanosomiasis mejor conocida como mal del
sueño es una enfermedad endémica del
África subsahariana causada por un parásito que transmite la mosca tsé-tsé. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la población
en riesgo de adquirirla es de unos 65 millones de personas.
En la primera fase, la enfermedad causa fiebre
alta, dolores de cabeza y articulares; en la segunda fase, el parásito infesta
el sistema nervioso central y el paciente se vuelve apático y muy débil. Si no se trata puede provocar la muerte. Pero para combatirla, un dron español de la empresa
Embention, con sede en Alicante, liberará en varias zonas de Etiopía moscas
macho tsé-tsé esterilizados para que, al copular con las hembras, la población del
insecto se reduzca y, al mismo tiempo, también la enfermedad.
Desde hace unos años, el gobierno etíope cuenta
con la ayuda del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA),
integrado en Naciones Unidas para esterilizar las moscas mediante radiación.
Los creadores del dron también han diseñado las vainas para dispersar a las moscas esterilizadas. De esta manera, si el proceso
funciona y se mantiene vigente, se puede lograr la extinción local de la mosca tsé-tsé.
El plan de los expertos es colocar las vainas en cajas biodegradables y refrigeradas bajo las alas del dron, con unas 5 mil moscas
dentro. Es necesario que cada semana se liberen unos 100 machos estériles por kilómetro
cuadrado. Se estima que el programa inicie el
próximo verano y que se extienda durante toda la temporada para poder cumplir
el objetivo.
El proyecto Drones Against Tsetse está gestionado también por el Ministerio de Ganadería y Alimentación etíope y la FAO.
Por otro lado, la empresa Embention trabaja para apoyar
a las personas con enfermedades cardiovasculares. En Suiza se implementará el programa Defidrone, cuyo objetivo es tener un dron disponible
durante las 24 horas para ayudar a las personas que sufren ataques cardiacos y
que se encuentran en zonas de acceso difícil.
Así, en sólo unos minutos el dron llevaría un
desfibrilador que se activa mediante un botón, el sistema se encargaría de
realizar la maniobra de ayuda o resucitación.
Y a partir de julio, una flota de
drones distribuirá medicinas y plasma sanguíneo por toda Ruanda, uno de los
países más pobres del mundo. Luego de firmar un acuerdo con el gobierno
ruandés, la empresa Zipline desplegará una flota de 15 drones, con cargas
menores a dos kilogramos, que realizarán entre 50 y 150 trayectos diarios hasta
los hospitales y clínicas más alejados para ayudar a salvar la vida de las
personas.