Al
menos 30 personas murieron y centenares resultaron heridas por la explosión de
un coche bomba seguida de un intenso tiroteo este martes en Kabul. Este es el
primer ataque de los talibanes en la capital afgana desde el inicio de lo que
ellos llaman su “ofensiva de primavera”.
Los
talibanes anunciaron hace una semana el inicio de ésta ofensiva en honor a su
fundador, el mulá Omar, quién murió el año pasado.
El
ataque se produjo contra un edificio del Directorio Nacional de Seguridad, en
una hora de gran afluencia.
“Uno
de los kamikazes hizo estallar una camioneta repleta de explosivos en un
aparcamiento público cerca del edificio gubernamental” indicó el jefe de
la policía de Kabul, Abdul Rahman Rahimi. “El segundo atacante fue abatido
tras un tiroteo con las fuerzas de seguridad”, añadió.
La
explosión del coche mató a 30 personas, civiles en su mayoría, y dejó a más de 320 heridos, la mayoría en estado
grave indicó Sediq Sediqqi, portavoz del ministerio del Interior.
Los
talibanes recurren con frecuencia a los atentados suicidas contra la policía,
el ejército y los servicios de inteligencia.
víctimas civiles, entre
ellos 3,l memana el inicio de d,”Condenamos en los
términos más firmes el ataque terrorista ocurrido esta mañana en el barrio de
Puli Mahmood Khan de Kabul”, señaló la presidencia afgana. Este atentado
es el más sangriento en la capital afgana desde inicios de año.
Advertencias del movimiento
El
movimiento islamista advirtió que “llevaría a cabo ataques de gran
envergadura contra posiciones enemigas” durante esta ofensiva, especialmente
contra los 13 mil soldados de la OTAN presentes en el país y de los que exigen
su retirada.
Para
tratar de acabar con el conflicto, el gobierno afgano intenta relanzar las
conversaciones de paz, estancadas desde el verano tras el anuncio de la muerte
del mulá Omar.
Además
de los talibanes, que tienen como nuevo líder al mulá Ajtar Mansur, las fuerzas
afganas se enfrentan también al grupo Estado Islámico (EI), sobre todo en el
este del país, en la frontera con Pakistán.

Herido tras el atentado en Kabul // AFP
El
año más sangriento
Con
11,002 víctimas civiles, entre ellos 3,545 muertos, el año 2015 fue el más
sangriento para la población afgana desde que la ONU comenzó en 2009 a contar
los muertos o heridos en el conflicto.
La
salida de los soldados extranjeros es una de las principales exigencias de los
talibanes para volver a la mesa de negociaciones. El año pasado hubo una
primera negociación directa en Pakistán pero se interrumpió bruscamente tras el
anuncio de la muerte del mulá Omar.
Representantes
de Pakistán, China y Estados Unidos se reúnen periódicamente en Islamabad y
Kabul con responsables afganos desde el mes de enero, hasta ahora sin
resultados.