Un largo camino por recorrer

Si bien es cierto que en la Ciudad de México cada vez hay una mayor conciencia sobre el uso de la bicicleta, falta mucho camino por recorrer no
sólo para los ciclistas, sino para los peatones y los mismos automovilistas. 

De
acuerdo con la Secretaría de Seguridad Pública, en sólo cinco años más de mil 636
ciclistas en México encontraron la muerte rodando en la calle.

Datos de la Encuesta Origen-Destino de 2007 señalan
que en el Valle de México el 29 por ciento del total de viajes diarios se realiza en automóvil privado, el 60.6 por
ciento en transporte público concesionado de baja capacidad (microbús, combis,
autobús suburbano y taxi), el 8 por ciento en sistemas integrados
de transporte público masivo (Metro, Metrobús, Tren ligero y Trolebús) y apenas
un 0.9 por ciento en bicicleta.

En ese sentido, la Secretaría de Movilidad y la
Secretaría de Medio Ambiente de la CDMX reportan que al día se realizan unos 95
mil viajes en bicicleta, la mayoría de ellos en trayectos de menos de 5 kilómetros. Subrayan el hecho de que usar la bicicleta de manera habitual mejora la circulación y la oxigenación del cerebro y corazón, así como la calidad del sueño y la digestión.