LA INVESTIGACIÓN DEL LSD fue abandonada a mediados de la década de 1970, cuando la administración de Nixon inscribió la droga en la categoría de las sustancias más estrictamente controladas. También por entonces, la posibilidad de captar imágenes de la actividad cerebral en tiempo real aún se encontraba a muchas décadas de distancia. Pero ahora el escaneo de imágenes por resonancia magnética funcional se ha convertido en una herramienta estándar, y al retomar la investigación en LSD los neurocientíficos empiezan a descubrir a qué se refieren las personas que han ingerido sustancias psicodélicas al afirmar sentirse “con la naturaleza” y que el yo “se disuelve” durante el viaje.
Cuando los sujetos que toman LSD experimentan la sensación de disolución del yo (los investigadores hablan de “disolución del ego”), algo asombroso ocurre en los escaneos: se iluminan las regiones cerebrales encargadas de la cognición superior y, de pronto, se “sobreconectan” profusamente con otras redes cerebrales que, en condiciones normales, no se comunican entre sí. “Esto podría indicar que el LSD conduce a un mayor intercambio de información entre las regiones que determinan cómo nos percibimos y cómo percibimos el mundo”, dijo en una declaración Enzo Tagliazucchi, el autor principal del estudio. Por ejemplo, el LSD pareció activar el área cerebral asociada con la autoconciencia, conectándola fuertemente con áreas que procesan información sensorial del mundo exterior; es decir, áreas que normalmente no se conectan entre sí. Esa interconexión podría “establecer un vínculo más fuerte entre nuestro sentido del yo y el sentido del ambiente, y potencialmente diluiría los límites de nuestra individualidad”, dijo Tagliazucchi.

Agregó que es importante recordar que la desaparición del “yo” o ego bajo la influencia del LSD no es más que una ilusión; es lo que ocurre cuando el cerebro se reorganiza temporalmente para cambiar nuestra percepción. Tu cerebro lo hace todo el tiempo; sobre todo, para hacer comprensible el mundo. Por ejemplo, tu cerebro filtra las venas que están frente a la retina de los ojos para que veas una imagen clara y no distorsionada por las venas. “Así que, cuando tomamos psicodélicos, podríamos decir que reemplazamos una ilusión [por] otra”, explicó.
Tal vez te parezca filosofía de drogados, pero podría ser clave para entender la manera como el cerebro construye la realidad. Tagliazucchi también espera explorar qué sucede en el cerebro mientras construye realidades alternas en los sueños.
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Publicado en cooperación con Newsweek / Published in cooperation with Newsweek