El cubo de hielo más grande del mundo

El invierno del Ártico está cambiando rápidamente. Hace poco, científicos dieron la noticia de que el hielo marino del lejano norte cubrió este invierno la superficie oceánica más insignificante jamás registrada. Sin embargo, aún no se sabe a qué se deben estos cambios. En parte, porque la mayoría de los viajes de investigación sólo puede emprenderse en verano, cuando las aguas son navegables y las temperaturas, soportables. En los largos y oscuros días de invierno, el clima es errático y las temperaturas pueden caer a -45o centígrados, y enormes témpanos vuelven peligrosas las travesías marinas.

Por ello, Matthew Shupe, científico atmosférico de la Universidad de Colorado y la Asociación Nacional Oceánica y Atmosférica, junto con un equipo de expertos de varios países y diversas disciplinas, está desarrollando un proyecto para congelar un barco lleno de investigadores en el hielo invernal. Llegarán al sitio de las latitudes norte en meses cálidos y dejarán que el hielo invernal los rodee. Luego, el barco —llamado Multidisciplinary Drifting Observatory for the Study of Arctic Climate, o MOSAiC— y su tripulación flotarán con la banquisa durante un año, reuniendo datos imposibles de obtener en cualquier otra parte, excepto en el hielo.

El mundo científico aún no ha respondido docenas de preguntas sobre lo que sucede en el Ártico, dice Shupe. “Sabemos muy poco de las nubes, sobre los aerosoles que hay en la atmósfera y la actividad biológica que ocurre en invierno”, todos ellos, elementos que tienen el potencial de cambiar los modelos sobre la forma como se construye el hielo. Además, hay interrogantes respecto al cambio del hielo. “Si la banquisa es más delgada, ¿se fractura de la misma manera? ¿Se mueve de la misma manera? ¿Y transfiere más calor al mar?”.

El grupo tiene proyectado el viaje para 2019 y ha obtenido los casi 65 millones de dólares que necesita para equipar el barco y a las 90 personas que enfrentarán al hostil Ártico durante 13 meses. Algunas partes del proyecto ya están en su lugar: el Departamento de Energía de Estados Unidos proporcionará un conjunto de instrumentos para hacer mediciones, y el Instituto Alfred Wegener, organismo investigador alemán, ha comprometido su rompehielos para la misión, incluyendo personal médico y de cocina. “Tendremos buena comida alemana”, bromea Shupe.

Publicado en cooperación con Newsweek /