Sin palabras…

Donald Trump es nuestro cerebro en GIF.

Muchas personas reflexivas y analíticas encuentran difícil comprender el atractivo de las provocaciones vacías pero que atraen a multitudes de Trump. Pero pensemos en la explosión de los GIF, impulsada por los teléfonos inteligentes, que ha ocurrido en los últimos seis meses.

Es probable que hayas visto esos bucles de video de tres segundos en Instagram o Twitter. Si tienes menos de 30 años, es posible que transmitas GIF todo el día. Este año, los GIF se están convirtiendo en una industria y en un lenguaje completamente nuevo que apela totalmente a las emociones y carece de hechos e, incluso, de una pizca de contexto.

¿Lo ves? Exactamente como un mitin de Trump.

La tecnología cambia el medio, y el medio nos cambia a nosotros. Ciertamente, los GIF parecen tener un gran impacto, empujándonos cada vez más cerca hacia una sociedad posidioma que prefiere comunicarse enviando el simpático clip de un gato tocando la guitarra. ¿Quién necesita palabras?

Aunque los GIF son muy populares ahora, han estado por aquí desde la época de los módems de marcado, o de los dinosaurios, lo que haya ocurrido primero. En 1987, mientras trabajaba en CompuServe, Steve Wilhite creó la primera imagen de formato de intercambio de gráficos (Graphics Interchange Format, GIF, por sus siglas en inglés), un avión animado. Las conexiones en línea eran tan lentas que habría sido casi imposible enviar video a través de la red. La invención de Wilhite podía generar una imagen en movimiento usando muy pocos datos. Desde entonces, el formato GIF ha impulsado las imágenes en movimiento en la red.

Durante décadas, los archivos GIF eran generalmente adornos. Ahora, repentinamente, se están convirtiendo en comunicación. El teléfono inteligente es una razón importante. Los teléfonos tienen pantallas pequeñas que hacen difícil leer algo de larga duración. Revisamos nuestros teléfonos constantemente en periodos breves. No están construidos para pensar. Los teléfonos inteligentes están diseñados para hacer cosas y llegar al meollo del asunto.

La comunicación en periodos breves que se producía en los primeros días de los teléfonos inteligentes se realizaba a través de los mensajes de texto. Cuando el envío de estos mensajes se popularizó, parecía una nueva señal de decadencia en el discurso. Vimos montones de titulares como este del Cleveland Plain Dealer: “Los mensajes de texto: ¿el azote de la civilización? LOL”. Pero los mensajes de texto parecen épicos comparados con los GIF.

Actualmente, la mayoría de los GIF son videoclips. Las redes inalámbricas los transmiten fácilmente. Las pantallas de los teléfonos inteligentes los reproducen bien. Pero la mayoría de las personas no tenía ninguna forma de crear ni de buscar los GIF más adecuados, ni de incorporar los GIF en un mensaje. Esto es lo que ha cambiado últimamente.

Giphy, que es actualmente el mayor motor de búsqueda de GIF, se puso en marcha en 2013. Funciona en una forma muy parecida a YouTube. Si tecleas las palabras “enfadado” o “hockey”, aparecerán GIF relevantes llenando la pantalla. Si das un clic, hallarás formas de incorporarlos en un mensaje, en la publicación de un blog o en cualquier otra cosa. Giphy, con una valuación de 300 millones de dólares, acaba de obtener 53 millones de dólares en financiación. El sitio proporciona decenas de millones de GIF todos los meses y se perfila rápidamente para convertirse en uno de los sitios más concurridos en la red.

En una próxima fase, me dice un inversionista de Giphy, el servicio se combinará con las redes sociales, de manera que mientras escribes cada palabra, verás un GIF relevante. La idea es que puedas unir GIF para expresar tu mensaje sin utilizar realmente las letras del alfabeto.

Otras nuevas empresas se incorporan al mercado de los GIF gratuitos. El año pasado, Riffsy recaudó 10 millones de dólares para crear un teclado de GIF que puedes descargar a tu teléfono. De esta forma, puedes teclear frases de GIF. “Pensamos en nosotros mismos como una empresa que desarrolla este idioma visual, este lexicón”, declaró en su momento David McIntosh, director ejecutivo de Riffsy. Otra nueva empresa, Daycap, une las fotos que tomaste en tu teléfono durante todo el día y genera un GIF que puedes enviar a tus amigos, si es que a alguno de ellos realmente le interesa lo que hiciste durante todo el día.

Curiosamente, Hillary Clinton, acusada de ser muy poco firme y de apelar demasiado poco a las emociones básicas, usa GIF agresivamente en su campaña. Trump, que es una especie de GIF humano, tiende a aferrarse a los tuits, que comienzan a parecer anticuados.

Dos investigadores del Laboratorio de Medios de Comunicación del MIT tratan de crear un genoma de GIF, de manera que las computadoras puedan identificar fácilmente las emociones o el significado detrás de un GIF. Los investigadores, Travis Rich y Kevin Hu, señalan que este es un paso para convertir los GIF en un idioma. “Nos dimos cuenta de que se están convirtiendo en un medio cada vez más serio —señaló Hu—. Y nos dimos cuenta de que podíamos cuantificar este uso”.

Si lo unimos todo, parecerá evidente que todos terminaremos enviando series de imágenes en movimiento para expresar nuestras ideas. Pero parece improbable que los GIF vayan a ayudar a alguien a comprender los pros y los contras de enviar soldados a combatir al grupo militante del Estado Islámico. Es más probable que los GIF expresen simplemente la emoción de darle un buen golpe a un idiota.

Por supuesto, cada generación considera a algún nuevo medio como el final de la inteligencia. Twitter pareció serlo en la década anterior. En la década de 1980, los noticiarios de la televisión por cable alarmaron a quienes se criaron con The New York Times. Sócrates, alrededor del año 400 a. C., aparentemente se quejaba de que la palabra escrita significaba que las personas ya no tendrían que recordarlo todo. Los niños ya no tendrían que hacer el esfuerzo de aprender a recitar poemas épicos de tres días de duración. Vaya.

Sin embargo, parece haber una larga progresión para alejarnos del pensamiento complejo e ir hacia los gruñidos sin palabras, una de-evolución completa del lenguaje, tomando prestado el término inventado por el grupo Devo. Los GIF son entretenidos, pero la idea de que cada vez más personas los adoptan como un verdadero lenguaje puede decirnos mucho acerca de estos tiempos, y por qué cierto candidato puede confundir a las personas que piensan que pueden derrotarlo con pensamientos sustanciosos.

Es posible que los partidarios de Trump no estén de acuerdo. Incluso, es posible que digan: “Te garantizo que no hay problema. Te lo garantizo”. Pero muy probablemente se limitarán a enviarme el GIF.

Publicado en cooperación con Newsweek / Published in cooperation with Newsweek